El partido del ex dictador Suharto gana las elecciones legislativas en Indonesia
El triunfo coloca al Golkar como favorito en los comicios presidenciales de julio
La Comisión Electoral General ha anunciado también que el Partido Democrático de Indonesia para la Lucha, liderado por la actual presidenta, Megawati Sukarnoputri, fue la segunda fuerza política más votada, con el 18,53% de respaldo popular.
El tercer y cuarto puesto fueron para las formaciones islámicas: el Partido del Despertar Nacional, del ex presidente Abdurrahman Wahid, con el 10,57% de los votos, y el Partido Unido para el Desarrollo, liderado por el vicepresidente de Indonesia, Hamzah Haz, con el 8,15% de los sufragios. En cuanto al Partido Democrático, fundado recientemente por el que fuera ministro de Seguridad en el Gobierno de Megawati, Susilo Bambang Yudhoyono, quien figura entre los favoritos para ganar las presidenciales de julio, obtuvo el 7,45% de los votos.
Con estos resultados dados a conocer un mes después de las votaciones, el Golkar consigue 128 de los 550 escaños del Parlamento; mientras que la formación política de Megawati, la más votada en las elecciones de 1999, se queda con 109 asientos. El partido del ex dictador había proclamado su victoria el mes pasado y ha nombrado al general retirado Wiranto, inculpado por crímenes de lesa humanidad en Timor Oriental, como candidato a las elecciones presidenciales del próximo 5 de julio.
Un total de 24 partidos han logrado representación en la Cámara Legislativa de Indonesia, el cuarto país más poblado del mundo, que con más de 212 millones de habitantes cuenta con la mayor comunidad islámica del planeta. Indonesia es un archipiélago constituido por más de 17.000 islas ubicado en el sudeste asiático.
Suharto abandona el hospital
Suharto, que gobernó Indonesia durante 32 años hasta ser expulsado en 1998 por una rebelión popular, ha sido dado de alta hoy tras permanecer ingresado una semana a causa de una hemorragia intestinal. La Fiscalía del Estado espera que Suharto sea sometido a nuevos controles médicos para determinar si está en condiciones de ser juzgado por corrupción. Su mal estado físico le ha salvado en varias ocasiones de responder ante la justicia por la fortuna que supuestamente acumuló ilegalmente durante su mandato, que el grupo Transparency International cifra en 35.000 millones de dólares.