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La Casa Blanca avala a los agentes que mataron a un pasajero en el aeropuerto de Miami

El Gobierno de Washington anuncia una investigación sobre el asunto

Washington / San José

La Casa Blanca ha anunciado hoy una investigación para aclarar la muerte de Rigoberto Alpízar, el pasajero abatido ayer a tiros por la policía en la pasarela de acceso a un avión en el aeropuerto de Miami. De momento, el Gobierno estadounidense parece avalar la tesis de los agentes quienes, según el comunicado leído hoy por el portavoz presidencial, Soctt McClellan, "reaccionaron de forma coherente al entrenamiento que habían recibido".

Según el portavoz presidencial, la apertura de diligencias es un trámite obligatorio cada vez que un policía abre fuego. "Cuando se produce una investigación como ésta se aprenden lecciones que después se aplican a entrenamientos y modos de proceder futuros, pero parece que el método a seguir establecido para estos casos se siguió en esta ocasión", ha afirmado McClellan.

Rigoberto Alpízar, un costarricense nacionalizado estadounidense que dijo tener una bomba en su bolso de mano, fue abatido por un agente federal en el aeropuerto de Miami, en la pasarela cubierta de acceso al aparato hacia la que huyó, momentos antes de despegar el avión en el que iba a viajar con destino a Orlando (Florida).

"Está enfermo, está enfermo"

Testigos citados por la página web de la cadena televisiva CNN han afirmado que la mujer del fallecido, Anne Buechner, imploró inutilmente a los agentes que no dispararan contra su marido y gritó varias veces: "Está enfermo, está enfermo". Otro pasajero ha contado al mismo medio que escuchó a la esposa de Alpízar decir que su marido era "bipolar" (maniacodepresivo) y que no había tomado su medicación.

La policía ha confirmado que no había encontrado ninguna bomba en el equipaje del pasajero tiroteado y muerto, quien según algunas fuentes padecía trastornos mentales, y descartó que se tratara de un caso relacionado con terrorismo. Se trata de la primera vez en que un agente federal dispara contra un pasajero desde que, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, se reforzara el programa para proteger los vuelos civiles con policías de incógnito.

El presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, también ha pedido explicaciones a Washington por el asesinato, aunque no parece esperar demasiado de las autoridades de EE UU. "Ya sé lo que van a decir", ha afirmado Pacheco, "que Estados Unidos es un país amenazado por el terrorismo y que el hombre dijo transportar una bomba".