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El Gobierno italiano confirma la victoria de Prodi en las elecciones

El todavía Primer Ministro, Silvio Berlusconi, sigue sin reconocer su derrota y afirma que no hay "ni vencedores ni vencidos" en los comicios

El Ministerio del Interior italiano ha confirmado hoy la victoria del líder de la coalición de centro-izquierda, Romano Prodi, en los comicios del pasado fin de semana al asegurar que las papeletas que se están revisando por presuntas irregularidades son 2.131 en el caso del Congreso y 3.000 en el del Senado, y no 82.850. Así las cosas, esos más de 5.000 votos no podrán cambiar el resultado electoral en favor del todavía primer ministro, Silvio Berlusconi. El Ministerio del Interior comunicará los datos oficiales en los próximos días.

Pero el todavía Primer Ministro sigue sin reconocer la derrota que le va a sacar del Gobierno italiano, y ha afirmado esta tarde que "no hay ni vencedores ni vencidos" en las elecciones generales que dieron el triunfo, aunque por una mínima diferencia, a la coalición de centro-izquierda, en una carta dirigida al Corriere della Sera y que será publicada mañana. Berlusconi explica en esta misiva que, sea cual sea el resultado de la revisión de votos que pidió su coalición, "las cosas no cambian y nos encontramos ante un estancamiento". "Basándonos en el voto popular, no hay vencedores ni vencidos".

En la carta, Il cavaliere vuelve a insistir a su adversario político, Romano Prodi, que le sustituirá como presidente del Gobierno, "un acuerdo parcial, limitado en el tiempo, para afrontar algunas citas institucionales, económicas e internacionales del país". Lo ideal, para el primer ministro saliente sería "razonar juntos soluciones nuevas". A pesar de que el ministerio del Interior que aún dirige ya ha confirmado la victoria de Prodi, Berlusconi reconoce en la misiva que aún no ha felicitado al ganador en estas elecciones.

Berlusconi ha enviado la carta al periódico italiano en respuesta a una entrevista publicada hoy por el diario milanés al presidente del partido Democráticos de Izquierdas, Massimo D'Alema, en la que reitera la negativa de La Unión a una coalición con el centro-derecha, aunque no cierra la puerta de un posible diálogo "si el por ahora presidente del gobierno modera los tonos".

Berlusconi había pedido la revisión de las papeletas que resultaron anuladas tras la victoria de la coalición de centro-izquierda en el Congreso por tan sólo 25.000 votos. Pero, según los datos del último comunicado, el resultado no puede cambiar matemáticamente. La intención de Il cavaliere llegaba incluso a dictar un decreto para recontar todos los votos de las elecciones, pero el presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi, se habría opuesto a esta idea.

Desde el pasado lunes, día del cierre de los colegios electorales, Berlusconi se ha dedicado a sembrar todo tipo de dudas sobre la limpieza del proceso electoral. El todavía primer ministro anunció el miércoles que había pedido un "control riguroso" de los votos de los comicios para comprobar cada "error o irregularidad".

Sin embargo, los principales aliados de su Gobierno reaccionaron con cautela. Representantes de la derechista Alianza Nacional y de los democristianos de la UDC no emplearon la palabra "fraude", mientras que el ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, de Forza Italia -partido de Berlusconi-, eludió hacer comentarios.

Voto inmigrante

Por otra parte, el ministro que se encarga de los italianos en el extranjero, Mirko Tremaglia, ha anunciado que se deberían repetir los comicios para los italianos que residen fuera del país, ya que hubo multitud de irregularidades. Según Tremaglia, el 10% de los italianos que tenían derecho al voto no recibieron el sobre para votar. El voto para los emigrantes, que se realizaba por primera vez en Italia, supuso la victoria en el Senado para La Unión, ya que le otorgó cuatro senadores más y por ello adelantó a la Casa de la Libertad por dos escaños.

Mientras, el líder de La Unión, Romano Prodi, sigue confiando en que la revisión de las papeletas no haga otra cosa que confirmar su victoria en estas elecciones. "Han hecho y están haciendo la revisión como era su deber. Un control, que como era obvio, no ha dado ninguna novedad y confirma nuestra victoria".