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El Senado de Estados Unidos aprueba la construcción del muro en la frontera con México

La valla se extiende a lo largo de 595 kilómetros

El Senado de Estados Unidos ha dado luz verde hoy a una enmienda que prevé la construcción del polémico muro de 595 kilómetros a lo largo de la frontera entre este país y México. La enmienda, que ha sido aprobada por 83 votos a favor y 16 en contra, también prevé levantar unos 800 kilómetros de barreras para impedir el paso de automóviles. La medida fue propuesta por los republicanos, mayoría en ambas cámaras del Congreso.

Con el levantamiento de este muro, compuesto de tres vallas, el Gobierno de EE UU busca terminar con la entrada de millones de ciudadanos de esta nacionalidad a su territorio, donde viven en situación de ilegalidad. Se calcula que los inmigrantes indocumentados suman aproximadamente 12 millones de personas en EE UU.

Una barrera de 804 kilómetros

En medio de un debate cada vez más emotivo respecto a la nueva legislación sobre inmigración, los senadores han votado a favor de sumar a la valla una barrera de 804 kilómetros conformada por vehículos a lo largo de la frontera. Esta decisión marca la primera victoria significativa de los conservadores, que durante los dos últimos días han luchado por sacar adelante esta medida.

Además del reforzamiento de la frontera, el presidente George W. Bush ha ordenado, para el mes próximo, el despliegue temporal de hasta 6.000 soldados de la Guardia Nacional para dar apoyo logístico y administrativo a la Patrulla Fronteriza. Los soldados no tendrán autoridad para detener ni deportar a los inmigrantes indocumentados y estarán en la franja fronteriza mientras el Departamento de Seguridad Nacional contrata y capacita a más agentes para las tareas de vigilancia.

A primera hora de la mañana, el Senado de EE UU aprobó otra enmienda que excluye de un eventual programa de legalización a extranjeros con antecedentes criminales, dentro de un polarizado debate sobre la reforma migratoria.

La enmienda, propuesta por los senadores republicanos Jon Kyl (Arizona) y John Cornyn (Texas), excluye a inmigrantes indocumentados que hayan sido condenados por un delito grave o por tres delitos menores.

La norma hará excepciones para casos excepcionales, aún por fijar, y para aquellos que desconocían que había una orden de deportación en su contra, según fuentes legislativas. Queda pendiente aún por debatir cerca de una decena de enmiendas relativas a la cuestión migratoria, que el Senado quiere dejar resuelta antes de que concluya este mes.