Chávez y Rosales intensifican sus campañas electorales
Los dos princiaples candidatos a la presidencia
de Venezuela congregan a miles de seguidores
El acto de Chávez congregó a decenas de miles de seguidores del mandatario en la céntrica avenida Bolívar, lugar ya tradicional de las concentraciones de las fuerzas políticas gubernamentales.
En su discurso, el gobernante se mostró confiado en que ganará las elecciones del 3 de diciembre y aseguró que, tras ese triunfo, se iniciará una nueva etapa en la revolución bolivariana. Adelantó que uno de los cambios será la formación de un partido único de la revolución, en el que deben integrarse todas las organizaciones que actualmente forman la coalición que respalda al Gobierno. Son al menos cinco partidos nacionales y una cantidad no precisada de fuerzas regionales.
Reforma constitucional
Chávez también reiteró su propósito de reformar la Constitución nacional para hacer posible la reelección por un número ilimitado de veces. La norma constitucional vigente desde 1999 sólo permite una reelección.
Fiel a su origen, Chávez tomó juramento a los miembros de una maquinaria electoral de inequívoca inspiración militar, ya que está organizada en batallones, pelotones y escuadrones, piezas que deben contribuir a la Batalla Miranda, que es como se denomina la campaña electoral.
Por su parte, Rosales continuó su gira por diversas ciudades del país con una concentración en San Cristóbal, una ciudad en la que las organizaciones opositoras, especialmente el socialcristianismo, mantienen una fuerza importante. "Hoy comienza la avalancha del progreso y el desarrollo, comienza a morirse el huracán de la pobreza y la desigualdad", anunció el aspirante presidencial. Rosales, de filiación socialdemócrata, encabeza una alianza de partidos opositores que se ha ido consolidando paulatinamente, tras recibir el apoyo de otros líderes que aspiraban a la nominación presidencial, como el izquierdista moderado Teodoro Petkoff y el centroderechista Julio Borges.
Durante la semana previa, las movilizaciones de Rosales en dos barriadas pobres fueron objeto de agresiones por parte, supuestamente, de simpatizantes del presidente Chávez.
Rosales deploró que el Gobierno haya enviado a Bolivia una nueva donación de 100 millones de dólares para la construcción de instalaciones militares. "El candidato del comunismo en referencia a Chávez] regala nuestro dinero, mientras los venezolanos siguen padeciendo hambre y necesidades", aseguró.