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El Papa pide perdón de nuevo por sus críticas al islam y espera que se "calmen los ánimos"

Benedicto XVI aprovecha el rezo del Ángelus para "lamentar vivamente" sus comentarios negativos sobre Mahoma

El Papa ha reiterado hoy por boca propia las disculpas que ayer hizo públicas el jefe del Gobierno vaticano. El secretario de Estado, Tarcisio Bertone, dijo que Benedicto XVI "lamentaba vivamente" que sus alusiones críticas al islam "pudieran resultar ofensivas" para los musulmanes. Esta mañana, durante el rezo del Ángelus, el pontífice ha pedido perdón con las mismas palabras, y ha expresado su esperanza de que eso "calme los ánimos".

El castillo de Castelgandolfo, desde donde el Papa ha elevado a mediodía su rezo, se encontraba fortificado como en el medievo ante las amenazas vertidas por un grupo armado iraquí. Precisamente esta mañana han sido incendiadas otras dos iglesias en Cisjordania en respuesta a las palabras del pontífice en su alocución del martes en la universidad alemana de Ratisbona.

Benedicto XVI se ha manifestado hoy "vivamente afligido" por las reacciones suscitadas a su discurso, "considerado ofensivo para la sensibilidad de los creyentes musulmanes". La cita medieval que incluyó en él "no expresa en ningún caso mi pensamiento personal", ha dicho. Por eso, espera que su "explicación" de hoy y la que ofreció ayer el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, sirva para "calmar los ánimos" y "aclarar el verdadero significado" de sus palabras. El Papa ha invitado además al diálogo entre religiones y culturas.

Las disculpas ayer de Bertone (que expresó también "el respeto y la estima" del pontífice hacia "quienes profesan el islam") no calmaron los ánimos. Un grupo terrorista iraquí prometió atentados en Roma, el rey de Marruecos llamó a consultas a su embajador ante la Santa Sede, y el presidente de Irán exigió al Papa que corrigiera "rápidamente sus errores".

Joseph Ratzinger quería con su discurso abordar "el tema de la relación entre religión y violencia en general y concluir con un rechazo claro y radical de las motivaciones religiosas de la violencia", según Bertone. Pero lo hizo citando un diálogo mantenido en el siglo XIV por el emperador bizantino Manuel II Paleólogo y un desconocido erudito persa, en el que el primero aseguraba: "Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba". "Dios no goza de la sangre; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios", explicaba el Papa para difundir la tesis de que "la difusión de la fe mediante la violencia [la Guerra Santa] es una cosa irracional".