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Tailandia, en estado de emergencia por un intento de golpe de Estado

El general Sondhi Boonyaratglin, jefe del Ejercito asume la jefatura del gobierno provisional tras reunirse con el Rey

Un sector de las Fuerzas Armadas de Tailandia ha dado esta tarde un golpe de Estado para derrocar al primer ministro, Thaksin Shinawatra, cuya autoridad estaba muy deteriorada por los escándalos de corrupción. Thaksin ha declarado el estado de emergencia. Sin embargo, los golpistas han emitido un mensaje en la televisión en la que anunciaban la creación de un "Consejo Administrativo para la Reforma".

Una columna de tanques asedia los alrededores de la sede del Gobierno de Tailandia; medio centenar de soldados han entrado en el edificio y han conminado a la policía a rendir sus armas. El primer ministro, Thaksin Shinawatra, ha instado por televisión al Ejército a no realizar "movimientos de tropas ilegales". El comandante del Ejército tailandés, general Sondhi Boonyaratkalin, ha asumido el gobierno del país y ha declarado la ley marcial. Es supone medidas de urgencia como la suspensión de la Contitución de 1997, del Parlamento y de la Corte constitucional. Los golpistas han declarado una autoridad provisional leal al rey de Tailandia.

Tras mantener una audiencia con el Rey Bhumibol Adulyadej, Boonyaratglin ha anunciado a través de un comunicado que ha asumido la jefatura del gobierno provisional. Según indica el texto, "como el país no tiene primer ministro, todos los poderes que la ley autoriza han sido traspasados al líder del consejo".

El canal controlado por el Ejército ha suspendido esta tarde sus programas y ha empezado a emitir imágenes de la familia real y canciones asociadas en el pasado a golpes militares. Horas después, todos los canales del país emitían un comunicado escrito en el que se aseguraba que los jefes de las Fuerzas Armadas y de la policía tenían el control de la ciudad y habían creado una comisión para decidir las reformas políticas a emprender en el futuro.

Españoles en el país

Ante los acontecimientos, el embajador de España en Tailandia, Juan Manuel López Nadal, ha recomendado a los residentes y turistas que permanezcan en sus respectivas casas y hoteles. Un total de 420 españoles están inscritos en el registro de matrícula de la Embajada y las autoridades consulares españolas estiman que hay más de mil turistas españoles en estos momentos.

Desde la Embajada, las autoridades consulares españolas cuentan que la situación en la capital tailandesa es "de confusión general" y la presencia militar "está reducida a la zona residencial del primer ministro, Thaksin Chinnawat". Además, se cree que "no todo el estamento militar está detrás del golpe" ya que el propio ministro de Defensa, Thammarat Itsarangkun na Ayutthaya, es pariente y aliado de Thaksin.

Fuentes gubernamentales habían informado horas antes de que Shinawatra adelantaba (sin explicar los motivos) su regreso desde Estados Unidos, donde se encontraba para asistir a la sesión plenaria de la Asamblea General de Naciones Unidas. Ha sido precisamente desde Nueva York desde donde ha grabado el mensaje emitido por la televisión pública tailandesa.

Thaksin, un multimillonario de 56 años, se enfrenta desde hace meses a una crisis política y popular. Desde principios de año se han encadenado las protestas en las calles contra el primer ministro, al que sus rivales acusan de corrupción. El pasado mes de abril convocó elecciones legislativas para refrendar su gestión. Los tres principales partidos de la oposición boicotearon los comicios, que se interpretaron como un referendo sobre su gestión al afirmar el primer ministro que dimitiría si su partido Thai Rak Thai (TRT, Tailandeses Aman lo Tailandés) no lograba el 50% de los votos. Las elecciones fueron declaradas no válidas, y estaban por repetirse en breve.

Tailandia (que ha sufrido 19 golpes de Estado en los últimos 60 años) tiene 64 millones de habitantes; alrededor del 87% son campesinos, y fueron precisamente éstos los que contribuyeron notablemente a la victoria de Thaksin en las elecciones legislativas de 2005. Por entonces tenía el respaldo del 77,5% de los ciudadanos, cifra que descendió en las encuestas hasta el 45% a principios de este año por la desaceleración económica y los escándalos de corrupción. Desde hace varios meses, grupos de maestros y agricultores protestan casi cada semana ante la sede del Gobierno.

Ante el descontento de los ciudadanos, Thaksin anunció a principios de año que sería protagonista de su propio Gran Hermano televisivo: durante una semana se encerró en una tienda de campaña levantada en una zona rural de las menos desarrolladas para mostrar (las 24 horas del día) cómo atendía a las preocupaciones de los campesinos.