Rosales, rival de Chávez en la presidenciales, aceptará la derrota si hay juego limpio
El próximo domingo unos 16 millones de venezolanos elegirán al presidente que gobernará el país entre 2007 y 2013
El próximo domingo unos 16 millones de venezolanos podrán elegir al presidente que gobernará el país entre 2007 y 2013. Rosales insistió en que si el Consejo Nacional Electoral (CNE) mantiene el cumplimiento de las normas no tendrá problemas en reconocer el resultado de los comicios. "Para que no haya problemas, que se cumpla la ley, que juguemos limpio, y el resultado será la expresión del pueblo y todos quedaremos contentos y satisfechos. El que ganó, ganó, y el que perdió, perdió. Así es la democracia. La democracia no puede ser manipulada ni manejada de otra manera", ha subrayado Rosales. Portavoces del Gobierno, entre ellos el presidente Hugo Chávez, han catalogado a Rosales de "ambiguo" por no decir que aceptará "incondicionalmente" los resultados del CNE. Chávez, quien se presenta a la reelección, ha reiterado que acatará lo que diga el CNE sea cual sea su pronunciamiento. La UE, la Organización de Estados Americanos, el Mercosur, el Centro Carter de Estados Unidos y la mayoría de los organismos electorales del continente tendrán observadores en las elecciones del domingo. Tanto Rosales como Chávez han instado vehementemente a sus seguidores a que acudan a las urnas y vigilen el proceso para evitar irregularidades. Aunque ambos contendientes se presentan como ganadores, las empresas encuestadoras más fidedignas daban a Chávez una ventaja de unos 20 puntos de media hasta la medianoche del pasado domingo, fecha tope autorizada por las autoridades electorales para divulgar sondeos.