Hamás responde a la ilegalización de su milicia duplicando sus efectivos
Los incidentes entre milicianos de Al Fatah y del movimiento islámico se trasladan a Cisjordania, con el secuestro de dos funcionarios públicos
"A la luz del permanente caos en la seguridad y los asesinatos de varios de nuestros combatientes... y a a la luz del fracaso de las agencias y aparatos de seguridad existentes en la imposición de la ley y el orden y la protección de la seguridad de los ciudadanos, Abbas decidió reestructurar las fuerzas de seguridad y su liderazgo y considerar la fuerza ejecutiva (de Hamás), sus responsables y miembros, ilegales y fuera de la ley", indica el comunicado de la oficina de Abbas. El presidente palestino reiteró además en el comunicado su oferta de integración de la Fuerza Ejecutiva en otras unidades ya existentes a pesar del fracaso de las negociaciones para conseguirlo.
Sin embargo, aseguró que no esperaría eternamente a que se produjera esta reforma. Abbas realizó este anuncio tan solo dos días después de que miembros de la milicia islamista asesinaran al coronel Mohamed Ghayeb, jefe del servicio de seguridad preventiva en el norte de Gaza, leal a Al Fatá, y a siete de sus guardaespaldas. Por su parte, el primer ministro palestino, Ismail Haniya, reaccionó rechazando la ilegalización de la Fuerza Ejecutiva y subrayó que el cuerpo es legal y que continuaría dependiendo del Ministerio del Interior.
De 6.000 a 12.000
"Estoy completamente convencido de que hay quienes no quieren que los palestinos disfruten de calma y estabilidad, ni que se cree la atmósfera apropiada para iniciar un diálogo profundo encaminado a alcanzar un Gobierno de unidad nacional", añadió. En respuesta a la ilegalización, el Ministerio del Interior palestino anunció que duplicará el número de efectivos de la Fuerza Ejecutiva de 6.000 a 12.000. El portavoz del Ministerio, Jaled Abu Hilal, justificó el incremento de los efectivos de esta unidad "en vista del deterioro de la seguridad" y aprovechó para denunciar que el anuncio de Abbas supone dar luz verde a los ataques contra los miembros de la seguridad de Hamás.
Hilal afirmó que la decisión de Abbas es precipitada y que otorga "luz verde a aquellos que quieren derramar la sangre de los miembros de la Fuerza Ejecutiva". También advirtió que esta unidad "tratará con firmeza" a cualquiera que les ataque. Este cuerpo de la seguridad palestina ha protagonizado intensos enfrentamientos con las milicias y funcionarios fieles a Al Fatah, el partido del presidente Abbas. Nació el año pasado, cuando Abbas reclamó la lealtad de todas las fuerzas de la seguridad palestina y el Ministerio del Interior formó este cuerpo.
También ayer, milicianos armados secuestraron a dos cargos públicos de Hamás en dos incidentes distintos registrados en Cisjordania. Estos ataques suponen además una escalada en el conflicto entre Hamás y Al Fatah, ya que se trata de los primeros incidentes serios producidos fuera de la franja de Gaza.