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Reportaje:

El largo camino de la Constitución boliviana

Los ponentes de la Carta Magna comienzan a trabajar en el texto, tras meses de polémicas

La Asamblea Constituyente boliviana comienza esta semana en Sucre la definición del calendario y las horas de trabajo de las diversas comisiones encargadas de un primer borrador del texto constitucional de Bolivia. Y lo hace con dos premisas obligadas: tendrá que trabajar a marchas forzadas y deberá lograr que se amplíe por tres meses más el plazo de la conclusión del texto. El borrador final debe ser aprobado antes del 25 de julio, su entrega oficial se espera entre el 26 de julio y el 6 de agosto y, según la legislación vigente, debe ratificarlo el pueblo en referéndum.

Con todo, el camino está siendo mucho más farragoso de lo previsto, ya que ha consumido en debates sobre su reglamento siete de los 12 meses de que dispone para deliberar. La polémica quedó desbloqueada después de que el presidente, Evo Morales, y su Movimiento al Socialismo (MAS) aceptaran que los artículos de la nueva ley básica puedan aprobarse por dos tercios de las votaciones.

Desde el pasado 6 de agosto, Morales intentaba que los artículos se aprobasen con sólo la mitad más uno de los votos, a pesar de que la Constitución actual y la Ley de Convocatoria de la Asamblea que promulgó el propio presidente hace un año preveían el sistema de los dos tercios.

El MAS alcanzó el 50,7% de los votos en las elecciones de julio de 2006, con lo que conquistó 137 de los 255 escaños de la Asamblea; con varios grupos aliados suma 152, pero para obtener los dos tercios requiere de 170. Sin embargo, cuando la Asamblea parecía abocada al fracaso, el MAS y la oposición alcanzaron un acuerdo el pasado día 14 para que los artículos de la Constitución se aprueben por los dos tercios, con una salvedad: los asuntos sobre los que no haya consenso serán sometidos a referéndum popular.

10 horas diarias de trabajo

Ahora, una vez superadas las primeras discrepancias, el nuevo texto echa a andar. Muchos de los asambleístas no habían llegado ayer a la ciudad de Sucre, a 600 kilómetros al sur de La Paz, debido a los problemas de transporte derivados de los desastres naturales originados por el fenómeno de El Niño y que han provocado cortes de 1.500 kilómetros de carreteras y limitaciones en la operatividad del aeropuerto.

El grupo del oficialista MAS, al que pertenece el presidente Evo Morales, ha propuesto 10 horas diarias de trabajo de lunes a sábado para poder cumplir los plazos fijados para la redacción del nuevo texto constitucional.

La primera sesión tiene previsto considerar los artículos 50 y 51 del reglamento de la Asamblea Constituyente para modificar el sistema de trabajo. Los 255 constituyentes se han distribuido ya en comisiones para proponer un texto con artículos organizados en torno a ejes temáticos, como la estructura del Estado, principios constitucionales, derechos, deberes y garantías, autonomías, tierra, territorio, regímenes social y económico, medio ambiente y recursos naturales estratégicos, entre otros. Las comisiones formadas por los constituyentes han programado trabajar durante lo que resta del mes de febrero y todo marzo en el acopio y sistematización de las propuestas, que se recogen en audiencias públicas y en encuentros territoriales. De acuerdo al calendario, las comisiones tienen de plazo hasta el 30 de abril para entregar al plenario de la Asamblea borradores de los artículos que se hayan aprobado por consenso o en sendos informes por mayoría y minoría.

La comisión referida al Estado trabaja esta semana “en una interpelación al Estado colonial y la caracterización de la formación social en un nuevo Estado”, según el constituyente Raúl Prada, que pertenece al MAS.

Una división técnica de la Asamblea Constituyente ha recogido más de un centenar de propuestas de textos constitucionales, elaboradas en 2005 y 2006, que representan la inquietud tanto de organismos públicos como privados, de movimientos sociales, de las Fuerzas Armadas y otras entidades especializadas.

Desde 1825, cuando Bolivia declaró su independencia de la corona española, el país ha tenido 18 Constituciones, de las que una docena emergieron de foros constituyentes y las restantes fueron producto de reformas parciales al amparo de normas señaladas por la misma Carta Magna. La última vigente es de 1967, con sucesivas modificaciones hasta 2004.