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15.000 manifestantes apoyan en Paraguay al ex obispo Lugo

El aspirante a la presidencia llamó a la concertación de la oposición

Tras una ardiente tarde de otoño, unas 15.000 personas se manifestaron el jueves por la noche en Asunción en apoyo al ex obispo Fernando Lugo, uno de los favoritos para la carrera presidencial del año próximo en Paraguay. El sacerdote, que renunció a sus hábitos en diciembre, pero que aún no ha obtenido la dispensa papal para dedicarse a la política, logró congregar a una multitud ordenada que desde tempranas horas de la tarde comenzó a reunirse en la Plaza de la Democracia, frente al Congreso Nacional.

Después de una corta lista de oradores, le tocó el turno a Lugo, quien ataviado con una impecable camisa blanca y envuelto en la bandera paraguaya, no logró apartarse totalmente de su tono sacerdotal para fustigar duramente al sistema de justicia del país. "En Paraguay, tenemos que reconocer que se ha quebrado el Estado de derecho y todos sus habitantes estamos desprotegidos y librados a nuestra suerte" afirmó. "La justicia es rápida y barata para los pudientes o los que tienen amigos en el poder. Sin embargo, se ensaña de manera inmisericorde con la gente común que acude a los tribunales para reclamar sus derechos". Y añadió: "Pregunten a las víctimas del incendio del [supermercado] Ycua Bolaños si hay justicia en Paraguay", dijo, en referencia a la tragedia que causó 364 muertes en agosto de 2004.

El aspirante a candidato presidencial logró una primera victoria política al lograr convocar a miles de personas sin el apoyo de los principales partidos de la concertación opositora, que en el último minuto se negaron a apoyar la marcha. Sin embargo, entre los asistentes se podían ver banderas de todos los colores, incluso del Partido Colorado (oficialista). Lugo no desaprovechó la oportunidad para atacar también a la clase política y reclamar a las autoridades por la represión, ocurrida el martes, de cientos de campesinos sin tierras que querían acercarse a dialogar con el presidente. También acusó al Gobierno de disfrazar la realidad y de no poder controlar la epidemia del dengue o el éxodo masivo por falta de trabajo. Afirmó que uno de cada dos paraguayos sufre hambre y dijo que ya era hora de construir un Paraguay más equitativo.

Lugo juró cumplir con los preceptos de honestidad y justicia que lo animaban a iniciarse en la carrera política y llamó una vez más a la concertación. "Espero que todos nos acerquemos con el mismo ánimo, de manera que las mezquindades no escamoteen el sueño de miles de paraguayos".

Varios analistas coincidieron en que el éxito un tanto inesperado de la concentración convocada por Fernando Lugo le dejaba en una posición de ventaja para negociar con sus contrincantes políticos, que insisten en elecciones internas dentro de sus propios partidos para elegir a un candidato de la concertación opositora, formada por todos los partidos de oposición, incluido el liderado por el militar golpista Lino Oviedo, quien todavía está en la cárcel, cumpliendo una condena de diez años de prisión.

Por su parte, el partido en el Gobierno atraviesa una grave crisis interna después de no haber podido concretar una enmienda constitucional que permitiría al actual presidente volver a presentarse como candidato en las próximas elecciones. El vicepresidente y hasta hace poco ahijado político del presidente Nicanor Duarte Frutos, Luis Alberto Castiglioni, rompió con el silencio y anunció su decisión de presentarse como uno de los precandidatos del Partido Colorado.