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Alan García: "Perú no se resignará a ser un país del narcotráfico"

Los cocaleros mantienen su protesta contra la erradicación de cultivos

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En declaraciones a periodistas tras un acto oficial en el cuartel policial Los Cibeles, en Lima, el gobernante peruano reiteró que no dialogará con los cultivadores de hoja de coca, que desde la semana pasada bloquean carreteras de la región de Huánuco, tras confirmar el envío de refuerzos policiales a la zona.

Los campesinos cocaleros de Huánuco, que iniciaron una huelga indefinida el 16 de abril pasado en protesta por la política del Gobierno de erradicar sus cultivos, bloquearon de nuevo el miércoles varias carreteras de esa región, situada a unos 400 kilómetros al noreste de Lima. Los cultivadores de hoja de coca adoptaron esta medida de fuerza tras suspender el martes las breves conversaciones con las autoridades de Huánuco debido a la negativa del Gobierno central de retirar el programa de erradicación forzosa de sus plantaciones y de dialogar con ellos.

Dos agricultores resultaron gravemente heridos y una veintena fueron detenidos el miércoles durante los enfrentamientos con la policía, que intentaba restablecer el tránsito en una vía en Huánuco. Además, las autoridades anunciaron ese mismo día la captura en Huánuco de un presunto cocalero con tres kilos de pasta básica de cocaína.

Sin embargo, el detenido, identificado como Fernando Pinedo Leandro, negó ayer que fuera un cocalero, y declaró que él, como muchos pasajeros que viajaban en autobuses interprovinciales en Huánuco, se quedó varado en la carretera como consecuencia de los bloqueos, según informaba ayer el diario La República.

Los huelguistas volvieron a bloquear ayer dos carreteras en Huánuco, según un portavoz policial.

De acuerdo a la legislación peruana, el bloqueo de carreteras se sanciona hasta con seis años de prisión efectiva, pero si éste se realiza con violencia, la pena aumenta hasta un máximo de ocho años.

El dirigente cocalero, Eduardo Ticerán, acusó ayer, en una entrevista con CPN Radio, al Gobierno Central de querer desprestigiar a los huelguistas al relacionarlos con el narcotráfico y el terrorismo.

Según cifras oficiales, unas 60.000 familias peruanas cultivan hoja de coca, que los narcotraficantes usan como base para producir cocaína, en 14 valles repartidos por el centro y sur de Perú, país que es, después de Colombia, el segundo productor mundial de hoja de coca y cocaína, según cifras de Naciones Unidas.

 
 

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