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Las inundaciones obligan a evacuar 250 viviendas en Oxford

Alerta en la ciudad universitaria ante la inminente crecida del río Támesis

Los residentes de Oxford (150.000 habitantes) han comenzado a evacuar algunos barrios de la histórica ciudad universitaria del suroeste de Inglaterra, donde hoy se han trasladado las riadas que esta semana han afectado a varias ciudades del centro y oeste del país. En esas zonas de Inglaterra, por contra, la situación hoy es mucho menos alarmante: las aguas han comenzado a retroceder gracias a que ha dejado de llover. Pero las previsiones anuncian nuevas precipitaciones para hoy y mañana.

El río Támesis, que atraviesa Oxford, ha sufrido una fuerte crecida que ha provocado su desbordamiento en ciertos puntos de la ciudad, según ha relatado David Hammond, un testigo residente en la zona. "La mayoría de las calles están sumergidas bajo 10 centímetros de agua", ha explicado este arquitecto desde su vivienda, sitiada por el agua, en una conversación telefónica con la agencia Bloomberg. "Hemos colocado sacos de arena en las puertas y trasladado los objetos de valor a las plantas de arriba. No tenemos intención de evacuar nuestro hogar".

Los servicios de emergencia se están empleando a fondo en el distrito de Osney, cerca de la estación de tren más importante de Oxford. La policía ha informado en un comunicado en su página web que está previsto la evacuación de 250 casas de esa área. Algunos negocios y edificios de viviendas se han quedado sin electricidad, según la policía.

En cambio, las dependencias de la Universidad, la más antigua de Inglaterra, no han sufrido daño alguno, según ha informado la portavoz del centro de estudios Clare Woodcock. No obstante, la escuela de música ha sido cerrada como "medida de precaución" y ciertas áreas del jardín botánico, dentro del recinto universitario, han sufrido daños severos por culpa de las inundaciones.

Un total de 860 casas y negocios han sufrido desperfectos de diversa consideración a lo largo de los 346 kilómetros de recorrido del Támesis, entre las que se encuentran las 570 de Abingdon, localidad del condado de Oxfordshire, del que también forma parte la ciudad de Oxford, ha explicado Jane Nower, portavoz de la Agencia Medioambiental británica. Otras 342 propiedades corren el riesgo de sufrir inundaciones. Esta experta ha vaticinado que el río a su paso por Oxford alcanzará su máximo nivel de crecida a las siete de la tarde (hora española). "La mayor preocupación ahora es Oxford, donde las aguas llegarán a su nivel más alto en unas horas", ha dicho Joe Giacomelli, otro portavoz de la Agencia de Medioambiente.

La situación se vive con más alivio en Londres. Allí, su alcalde, el laborista Ken Livingstone, ha asegurado que la capital británica está fuera de peligro. Las declaraciones de Livingstone chocan con las informaciones actualizadas cada poco por la Agencia Medioambiental que ha informado de que 24 casas han sufrido daños por las inundaciones en los suburbios londinenses de Sutton, Merton y Lewisham.

350.000 personas sin agua potable

El mes de junio más húmedo que se recuerda desde que existen registros fluviales en Inglaterra y tres semanas de julio en las que ha llovido más del 50% de lo que es habitual en estas fechas, han desbordado los principales ríos de Inglaterra, causando inundaciones en ciudades como Hull y Sheffield, hace un mes, o las que han afectado en los últimos cinco días a localidades como Gloucestershire (oeste de Inglaterra, donde 350.000 personas se han quedado sin agua potable) y Reading (oeste de Londres). En las inundaciones de este fin de semana se han visto afectadas 10.000 propiedades, menos de un tercio de las 27.500 viviendas y los 7.000 negocios anegados hace un mes en la zona de Yorkshire, que no tuvieron tanta atención mediática debido a que coincidieron con el relevo político en Downing Street.

Con todo, los cálculos más cautos estiman que las reclamaciones de los damnificados a las compañias de seguros pueden ascender a 5.000 millones de euros.