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Reportaje:

Súbete los pantalones o paga una multa

Atlanta estudia seguir el ejemplo de otras ciudades de EE UU y prohibir que la gente enseñe la ropa interior en la vía pública

¿Se puede cambiar la forma de ser de la gente con una ley? Las respuestas pueden ser variadas, pero en al menos dos ciudades de Luisiana y otros dos pequeños municipios del mismo estado han pensado que sí. Para acabar con una de las últimas modas juveniles, llevar pantalones caídos que enseñan la ropa interior, los consejos locales de Mansfield, Delcambre, Lafourche y Pointe Coupee han decidido multar a quienes enseñen sus calzoncillos, bragas o tangas. La medida parece estar ganando adeptos, porque en Atlanta (Georgia) las autoridades locales están estudiando aprobar una medida similar, según ha informado hoy el Atlanta-Journal Constitution. El mensaje parece ser el siguiente: o te subes los pantalones o pagas una multa.

El objetivo de la medida son los jóvenes que llevan los pantalones por debajo de la cintura y van enseñando sus calzoncillos. Así lo ha explicado uno de los impulsores de la nueva ordenanza en Atlanta, C.T. Martin. Según este especialista en contratación de personal para universidades, los pantalones caídos son una "epidemia" que se está convirtiendo en un "problema" en muchas ciudades y estados de EE UU.

En efecto, parece que el asunto ya ha sido tema de conversación en más de un municipio. Delcambre, en Luisiana, fue el primero en aprobar una ley contra los pantalones caídos. Su alcalde, Carol Broussard, aprobó el pasado mes de junio una ordenanza que prevé penas de hasta seis meses de prisión y multas de 500 dólares para quienes vayan desnudos o parcialmente desnudos o muestren su ropa interior.

En Mansfield se aprobó hace dos semanas una ley muy similar aunque menos punitiva. Los infractores afrontarían multas de hasta 150 dólares y penas de cárcel de 15 días como máximo. En el caso de Lafourche los violadores de la normativa pagarán en un primer momento entre 50 y 100 dólares, aunque en el caso de ser multados más de dos veces hay un plus de 100 dólares y 16 horas de trabajo para la comunidad. Y en Pointe Coupee la multa sube a los 500 dólares y la posibilidad de ir a la prisión por "conducta indecente". Para Russell Young, miembro de la policía local, el motivo de la medida es claro: "la gente quiere que vuelvan los valores de su comunidad".

La propuesta que impulsa C.T. Martin en Atlanta supondría una enmienda de una ley local que prohíbe las caricias o actos sexuales en público. Enseñar la ropa interior y llevar pantalones por debajo de la cintura es un mal ejemplo para los niños, "que quieren usarlos porque están de moda y porque creen que es aceptable andar medio vestidos", asegura Martin. La cuantía de la multa aún está por determinar.

Prohibido mostrar sujetadores y tangas

Según la directora de la Unión Americana de Libertades Civiles, Debbie Seagraves, con esta propuesta las mujeres tendrían prohibido mostrar la tira del tanga, pero también sería objeto de multa mostrar en público un sujetador deportivo o incluso una tira de un sujetador normal. Seagraves cree que cualquier legislación que cree un código de vestir no sería admitida por ningún tribunal. En este sentido, Lindel Toups, del consejo local de Lafourche, admite que la prohibición podría ser inconstitucional.

Legal o no, esta iniciativa parece estar ganando partidarios. En Dallas (Texas) el fiscal de la ciudad, Tom Perkins, ha recibido el encargo de estudiar la legalidad y viabilidad de una ordenanza como la que se está promoviendo en Atlanta. En Columbus, otra ciudad de Georgia, también se lo están planteando. Walter Gould, vecino de Columbus, es partidario de aprobar la ordenanza. "Puedes ver a esos tipos en los restaurantes, llevando los pantalones muy bajos", explica Gould, "¿y qué tengo que hacer cuando, sentado en un restaurante, intentado comer, viene uno de esos graciosillos enseñando su ropa interior y me planta su culo enfrente mío?". Y concluye: "Parece que ya nadie tenga ni un poco de educación".