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Paraguay concluye la exhumación de los restos del asesino del dictador nicaragüense Somoza

La justicia paraguaya concluyó ayer en un cementerio de Asunción la exhumación de los presuntos restos del argentino Hugo Alfredo Irurzún, quien murió en una comisaría de esta capital, tras participar en el atentado que causó la muerte del dictador nicaragüense Anastasio Somoza, en 1980.

El director de Asuntos Internacionales de la fiscalía, Juan Emilio Oviedo, explicó que ayer finalizó la búsqueda de Irurzún en una fosa común del Cementerio del Este, donde, según las pistas, había sido enterrado el 17 de octubre de 1980. Tras las excavaciones, iniciadas el martes con la colaboración de expertos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), fueron hallados los restos óseos de cinco personas, según el representante de la fiscalía.

Oviedo explicó que dos de los cinco restos exhumados fueron remitidos a la Morgue Judicial, también en la capital, porque presentan las características de un adulto de la edad con la que contaba el argentino cuando desapareció. No obstante, precisó que "no podemos adelantar nada, es prematuro, debemos aguardar que los forenses determinen si coinciden las características". Por su parte, el director de la Morgue Judicial, Pablo Lemir, indicó que el viernes tienen previsto emitir un dictamen con respecto a los primeros análisis que realizarán a los restos y añadió que eventualmente podrían enviar una muestra a Buenos Aires para las pruebas de ADN.

Los primeros trámites para buscar en Paraguay los restos del militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) fueron solicitados en 2000 por su viuda, María Cristina Bolatti. Los antecedentes indican que Irurzún, alias Capitán Santiago, integraba el comando del ERP, liderado por el también argentino Enrique Gorriarán Merlo, que el 17 de septiembre de 1980 atentó en el centro de Asunción contra Somoza, quien se refugió en Paraguay tras huir de su país tras la revolución sandinista.

Gorriarán Merlo declaró a medios argentinos en 1995 que Irurzún fue herido de bala tras el atentado, en el que murieron otras dos personas, y fue el único del comando que no pudo abandonar Paraguay. Además, según el jefe del grupo, murió en el Departamento de Investigaciones de la Policía en Asunción a causa de las torturas sufridas. El propio Gorriarán, que murió hace un año en su país, había declarado que Irurzún disparó con un bazoca contra el automóvil blindado en el que se desplazaba Somoza en una avenida residencial de Asunción.