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Turquía llama a consultas a su embajador en EE UU tras la condena del genocidio armenio por la Cámara

Erdogan pedirá al Parlamento turco luz verde a las incursiones en Irak mientras crece la tensión con Washington

Estambul / Washington / Madrid
Turquía llama a consultas a su embajador en EE UU tras la condena del genocidio armenio por la Cámara

Turquía ha llamado a consultas a su embajador en Washington después de que el comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley sobre el genocidio armenio en la Primera Guerra Mundial (hecho histórico al que Ankara denomina "incidente"), según ha anunciado el portavoz del Ministerio de Exteriores turco, Levent Bilman. Bilman ha precisado que el embajador permanecerá en Turquía durante una semana o diez días. "No estamos retirando nuestro embajador. Le hemos pedido que venga a Turquía para algunas consultas", ha precisado.

El ministerio de Exteriores de Turquía ha afirmado mediante un comunicado que se trata de "un movimiento irresponsable que, en un momento tan sensible, hará que las relaciones entre un amigo y un aliado, y una alianza estratégica cultivada a lo largo de generaciones, sean más difíciles". Finalmente, el Ejecutivo ha recordado que los "incidentes de 1915" están siendo discutidos aún por los historiadores, por lo que Estados Unidos no debería "rescribir la historia distorsionando una materia que concierne específicamente a la historia común de turcos y armenios".

Temor en EE UU

Estados Unidos teme que Turquía tome unas represalias similares con ellos. En un intento de minimizar daños, la administración Bush ha manifestado su "decepción" por la aprobación de la condena en comisión y ha resaltado su intención de evitar que sea aprobada en en sesión plenaria.

"Estamos decepcionados por la votación de ayer", ha reconocido un portavoz de la Casa Blanca, Scott Stanzel. Otro portavoz, Gordon Johndroe, ha avanzado que Bush va a "insistir en su oposición" al texto; el Gobierno estadounidense ha desplegado una intensa actividad para convencer a los parlamentarios de que renuncien al proyecto y "continuaremos haciéndolo", ha recalcado Johndroe.

Turquía, el único país musulmán miembro de la OTAN, es un aliado clave de Washington en su "guerra contra el terrorismo" y facilita un apoyo logístico crucial a las misiones militares norteamericanas en Irak y Afganistán. Por ejemplo, en torno a un 70% de los cargamentos estadounidenses con destino a Irak pasan por espacio aéreo turco, según se ha encargado de recordar el secretario de Defensa, Robert Gates. Una de las medidas que podría adoptar Turquía es el cierre de la base aérea de Incirlik, donde prestan servicio 5.000 soldados norteamericanos.

Asimismo, Estados Unidos está preocupado por la seguridad de sus ciudadanos en Turquía, ya que podrían ser objeto de ataques violentos durante los próximos días. Por ello, la Embajada estadounidense en Ankara, siguiendo instrucciones del Departamento de Estado, aconsejó ayer a sus ciudadanos que viajen o vivan en el país euroasiático que estén alerta y eviten tanto las manifestaciones, aunque sean pacíficas, como los lugares que frecuentan más a menudo. Ya en la jornada de ayer, centenares de personas se concentraron ante la Embajada y el Consulado de Estados Unidos en la capital turca para protestar por la resolución de condena al genocidio armenio, si bien no se registraron incidentes.

"27 americanos estúpidos"

La reacción de la prensa local ha sido incendiaria. "27 americanos estúpidos", titula hoy a toda página el diario Vatan. Mientras, el Hurriyet, uno de los periódicos más vendidos e influyentes de Turquía, indica: "La resolución del odio".

Ankara no ha dudado en castigar, de una forma u otra, a todas las naciones que lo reconocen como tal y que incluso consideran un delito su negación. Así, Turquía decidió congelar sus relaciones militares con Francia después de que la Cámara Baja del Parlamento francés aprobase hace un año una resolución por la que se castigaba la negación del genocidio armenio.

Por otra parte, la valoración de Estados Unidos en Turquía se encuentra bajo mínimos. Según un sondeo del grupo de análisis The Pew Global Attitudes Project publicado el pasado junio, tan solo el nueve por ciento de los turcos tiene una opinión favorable de su aliado en la OTAN (frente al 52% en 2002), la cifra más baja de los 47 países en que se realizó la encuesta.

Incursiones en Irak

Este rifirrafe llega cuando el Ejército turco se dispone a penetrar en el kurdistán iraquí. El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, pedirá la próxima semana al Parlamento permiso para esa operación. El representante de Exteriores de la UE, Javier Solana, ha pedido a Turquía que no la lleve a cabo.

"Cualquier posibilidad de complicar aún más la situación de seguridad en Irak no sería bienvenida. Ése es el mensaje que hemos pasado a nuestros amigos turcos", ha afirmado Solana en unas declaraciones junto con el presidente de Armenia, Robert Kocharian.

La solitud al Parlamento, prevista inicalmente para este jueves, ha sido aplazada finalmente hasta la próxima semana. "La resolución no irá al Parlamento hoy. Será enviada a la cámra después del Bayram (la fiesta del Azúcar, que se celebra al final del ramadán, entre el 12 y el 14 de octubre), ha explicado un diputado del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo. La autorización parlamentaria es necesaria para que las tropas turcas puedan cruzar la frontera.