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Chávez acusa al Rey de pasividad en la intentona golpista de 2002

"Señor rey, responda: ¿sabía usted del golpe de Estado en Venezuela?", se ha preguntado Chávez antes de abandonar Chile

Santiago de Chile / Sevilla

El presidente venezolano Hugo Chávez no ha querido abandonar Santiago de Chile, escenario de la XVII Cumbre Iberoamericana, sin volver a atizar la polémica que protagonizó al enfrentarse verbalmente al rey Juan Carlos y al presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero durante la clausura del encuentro y en presencia de cámaras y el resto de líderes latinoamericanos.

Al igual que el sábado, cuando acusó abiertamente al ex presidente español José María Aznar de haber apoyado la intentona golpista de 2002 en Venezuela, Chávez ha trasladado las sospechas al Rey, al preguntarse en voz alta si el monarca español "sabía del golpe en el 2002" que apartó a Chávez 48 horas del poder.

En declaraciones a los periodistas, Chávez ha recordado que ese año había "el mismo Rey" en España y se ha preguntado "si sabía (el monarca) del golpe en el 2002". "Señor rey, responda: ¿sabía usted del golpe de Estado en Venezuela?", ha dicho con su habitual tono desafiante el líder venezolano.

"Es muy difícil pensar que el embajador español va a estar en palacio (presidencial venezolano) apoyando a los golpistas sin autorización de Su Majestad, porque él es quien dirige la política exterior", ha denunciado.

"Nunca nos callaremos", ha clamado el mandatario venezolano en sus declaraciones, de alrededor de una hora, a la puerta del hotel donde se hospedó en la capital chilena. "Ahora yo espero que esto no empañe las relaciones, pero sí me parece un exabrupto que venga un Rey a gritarle a un presidente, ahora cállate", ha dicho.

"Yo quisiera que las relaciones se mantuvieran igual pero dependerá del gobierno español", ha insistido Chávez, quien ha dicho estar "sorprendido" por el hecho de que el Gobierno de Zapatero saliera en defensa de Aznar, al que volvió a calificar de "fascista" por tercer día consecutivo.

Amistades peligrosas

Desde España, el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha culpado del incidente a las "amistades peligrosas" de Zapatero. Rajoy ha dicho que la respuesta del presidente del Gobierno fue "la adecuada", aunque ha añadido que el incidente es fruto "de las amistades peligrosas que ha cultivado el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero", al que ha pedido que busque sus aliados entre los gobernantes "occidentales, liberales y democráticas".

El encontronazo entre el Rey Juan Carlos y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, es consecuencia de una política exterior que ha "dilapidado la influencia y el prestigio de España y ha renunciado a defender los intereses españoles con la determinación exigida", ha resumuido Rajoy.