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Reportaje:

La censura iraní se ceba con la mujer

Ya no es suficiente con los pañuelos que tapen el pelo, ahora es obligatorio que las mujeres se oculten hasta los hombros

Los periódicos iraníes han hecho pública una lista de conductas morales inapropiadas para que la policía del régimen de los ayatolás las prohíba y persiga y evite así su extensión entre la sociedad iraní, informa la BBC. Muchos de los vicios a reprimir se concentran en el aspecto occidental de algunas mujeres que desafían a diario al régimen ultraconservador de Mahmoud Ahmadineyad llevando maquillaje "que viola la moral pública" y sombreros en vez de la cara sin pintar y el tradicional pañuelo islámico.

Las autoridades policiales también tienen previsto suprimir películas "decadentes" , el consumo de drogas y alcohol, la extorsión y cualquier otra actitud "gamberra".

El año 2007 está siendo uno de los más represivos que se recuerdan desde la fundación de la República Islámica, en 1979. La censura del régimen ataca toda conducta o vestimenta contraria a los dictados de la ley islámica. Además, esta última campaña punitiva cuenta con el respaldo explícito del líder supremo religioso, el ayatolá Ali Khamenei.

Adiós al reformismo

La policía ya ha advertido de que no tendrá contemplaciones y castigará con dureza a las mujeres que osen vestir pantalones cortos, abrigos ceñidos o camisas con trasparencias o escotes que dejen al descubierto la piel. Vestir botas altas en vez pantalones hasta los tobillos también estará terminantemente prohibido, como tampoco se tolerarán los sombreros para reemplazar a los pañuelos. De hecho, la policía no admitirá que la mujer sólo se cubra la cabeza con un pequeño pañuelo, tendrá que hacerlo con uno que la tape todo el rostro y el cuello, que llegue al menos hasta los hombros.

En los últimos seis meses, miles de mujeres han sido advertidas o detenidas por su aspecto. Durante el periodo reformista liderado por el ex presidente Mohamed Jatamí, en cambio, las restricciones a la vestimenta femenina se redujeron drásticamente, y comenzaron a proliferar mujeres que seguían al dictado las modas de Occidente, consiguiendo a la vez expresar su propia individualidad y dejar en papel mojado los estrictos postulados de los ayatolás.

Pero las últimas actuaciones y proclamas del Ejecutivo de Ahmadineyad han terminado con la libertad de esa época ya pasada. Hace una semana, el ayatolá Khamenei en persona pidió que la policía incrementara el control sobre los "vicios sociales" dejando la puerta abierta a este nuevo catálogo de prohibiciones que empequeñecen aún más si cabe el pequeño reducto de libertad que tiene la mujer iraní.