Venezuela dice 'no' a la Constitución de Chávez

El 'no' se impone por un estrecho margen (50,7%-49,2%).- El presidente sólo admite una derrota "por ahora".- Para la OEA el proceso ha sido un "avance democrático".- EE UU se muestra complacido con el resultado

Venezuela ha dicho 'no' a la reforma constitucional de Hugo Chávez. Por un estrechísimo margen, 50,7% frente a 49,2%, los opositores al presidente venezolano le han infligido su primera derrota en las urnas en sus nueve años de Gobierno, rechazando una reforma que le hubiera dado un poder casi ilimitado. Con el 88% de los votos escrutados, Chávez ha comparecido para reconocer la victoria "pírrica" de la oposición, pero no ha dado por perdida la guerra. Según él, las reformas han fracasado "por ahora" y "siguen vivas", lo que sugiere que podría intentar ponerlas en marcha más adelante.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, ha felicitado al Gobierno y al pueblo venezolano por el "ejemplar" desarrollo del referendo. Para Insulza, el proceso electoral de la reforma impulsada por Chávez "constituye un ejemplo del avance democrático" que vive Latinoamérica, ya que su convocatoria "refleja la decisión de las autoridades de consultar a la sociedad sobre los grandes temas nacionales".

Chávez ha reconocido que ha sido un "final de fotografía", por lo ajustado de los resultados, pero no concede más que una derrota "por ahora". Ataviado con su ya tradicional camisa roja y acompañado por su gabinete de gobierno, Chávez ha comparecido sonriente varias horas después de lo previsto. Se esperaban resultados a las ocho de la tarde (0.00 GMT), pero no ha comparecido hasta pasada la una y media. Han sido horas de mucha tensión, en las que los partidarios y los detractores de la reforma aguantaban en vilo los resultados de la consulta.

"Nos venció la abstención (...) por ahora no pudimos", ha dicho el mandatario, aunque dice que continúa "haciendo la propuesta" de reforma constitucional, es decir, la mantiene, ya que, dice, es la vía para "acelerar" la instauración del socialismo en Venezuela. Ha llamado a sus partidarios a no desanimarse. Pero, sobre todo, no se da por vencido. "Seguiremos trabajando, haremos el esfuerzo más grande para lograr la máxima inclusión social, la igualdad como principio del sistema, ya buscaremos la manera". "Esta propuesta [de reforma constitucional] no está muerta, sigue viva, y yo no la retiro", ha subrayado Chávez.

Demasiado poder

El presidente pretendía el cambio de 69 artículos de la Constitución de 1999, una reforma que le habría dado un poder casi sin límites. Para empezar, habría permitido reelecciones ilimitadas para el presidente y ampliaba de seis a siete años el mandato presidencial. Además, le daba el control de las reservas de divisas extranjeras, del banco central, de la ordenación territorial del país y mayores poderes para expropiar propiedades o censurar medios de comunicación en situaciones de emergencia. También reducía a seis horas la jornada laboral y creaba un sistema de seguridad social para los trabajadores informales y autónomos. "Seguiremos trabajando, haremos el esfuerzo más grande para lograr la máxima inclusión social, la igualdad como principio del sistema, ya buscaremos la manera", ha dicho.

Chávez extrae dos lecciones del referéndum de ayer. En primer lugar, que el Gobierno debe reflexionar sobre el motivo de la abstención de una parte de sus seguidores -ayer obtuvo cuatro millones de votos, frente a los siete del pasado diciembre, cuando fue reelegido presidente. Además, cree que la oposición debe "darse cuenta de que sí es posible" por la vía "electoral" cosechar triunfos políticos, por lo que deben "olvidarse de los planes violentos y guarimbas (disturbios)". Además, "les hago una muy sincera recomendación: sepan administrar esta victoria. Se la ganaron (pero) es una victoria pírrica".

El principio del fin

Nada más conocerse los resultados oficiales y el reconocimiento de Chávez de su derrota, la oposición ha tomado las calles para celebrar la primera derrota electoral de Chávez desde que accedió al poder en 1999. Los coches hacían sonar sus bocinas y los opositores ondeaban banderas. Más de un millar de personas se han concentrado de madrugada en la plaza de Altamira, en el este de Caracas, tradicional feudo de la oposición, para celebrar la victoria. Personas de todas las edades han festejado el resultado: "Este es el principio del fin", cantaban los manifestantes en medio de un estruendo de petardos.

Era una explosión de alegría tras una noche muy tensa, sobre todo por la tardanza en aparecer los resultados de la consulta. Se esperaba que el Centro Nacional Electoral diera los primeros datos oficiales a partir de las 20 horas (0.00 GMT), pero finalmente no han salido hasta las 1.30. Mientras, portavoces del oficialismo y de la oposición habían comparecido ante los medios de comunicación para pedir calma a sus seguidores.

EE UU: El triunfo del 'No' es una 'buena señal'

La Casa Blanca ha calificado hoy el triunfo del 'No' en el referendo revocatorio venezolano como una "buena señal para la libertad". La portavoz Dana Perino ha reconocido que el 'No' ganó "con un margen estrecho del 51% y eso pese a que la oposición no pudo salir en televisión y ofrecer su punto de vista".

La Administración Bush está claramente complacida con el resultado de la votación del domingo, en la que los venezolanos rechazaron la propuesta de Hugo Chávez, un virulento crítico de Washington y un aliado cercano de Cuba, de ser relegido indefinidamente, una de varias medidas polémicas que el mandatario ha enmarcado en un proyecto personal denominado 'Socialismo del siglo XXI'.

Pero según fuentes en Washington, se ha tratado de atemperar la reacción para evitar dar a Chávez más municiones para acusar al gobierno de George W. Bush de interferir en los asuntos internos de Venezuela.

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