Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Fidel Castro renuncia a la presidencia y abre una nueva era en Cuba

"Traicionaría mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer", asegura Castro en una carta en 'Granma'

Fidel Castro ha anunciado este martes, a través de un discurso publicado en la edición electrónica del diario Granma, su renuncia a la presidencia, abriendo una puerta en la isla a posibles reformas graduales dentro de las fronteras del socialismo, y que estarían encabezadas ahora por su hermano, Raúl. Todo se dilucidará el 24 de febrero, cuando se reúna el nuevo Parlamento para escoger al Jefe de Estado.

"Les comunico que no aspiraré ni aceptaré - repito - no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe", asegura Fidel Castro que desde 31 de julio de 2006 cedió el poder provisional a su hermano Raúl Castro por una dolencia intestinal, de la que tuvo que ser intervenido en varias ocasiones. En la misiva publicada hoy en el diario oficial Granma, Castro habla por primera vez de su "precario estado de salud".

"Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo", asegura el presidente cubano. Castro despeja así, en sus propios tiempos y términos, la incógnita sobre el futuro político del último gran protagonista de la Guerra Fría aún en el poder y que ha sido odiado como un tirano o amado como una leyenda por las principales figuras políticas de los últimos 50 años.

Embargo en pie

Su salida ha generado numerosas reacciones. El presidente estadounidense George W. Bush, ha dicho que espera que sea "el principio de la transición democrática en Cuba", sin embargo, la Casa Blanca ha descartado que por ahora se levante el embargo que tiene sobre la isla desde hace 48 años y que representa la piedra angular de su política contra el régimen castrista.

"La comunidad internacional debería trabajar con el pueblo cubano para comenzar a construir instituciones que son necesarias para la democracia", ha dicho Bush desde Ruanda, donde se encuentra de visita oficial.

El número dos del Departamento de Estado de EE UU, John Negroponte, ha añadido desde Washington que el embargo se mantendrá hasta que la situación cambie radicalmente. "No me puedo imaginar que ello ocurra pronto", ha ha dicho Negroponte, en declaraciones a la prensa en referencia a una hipotética supresión del embargo.

Estados Unidos abriga pocas esperanzas de que el régimen vaya a efectuar cambios democráticos bajo el mando de Raúl Castro, según el portavoz del Departamento de Estado, Tom Casey, quien ha calificado al sucesor de su hermano como "un dictador de poca monta" o un "pseudo-Fidel".

Pero la noticia no ha despertado gran júbilo en Miami, el centro de los cubanos anticastristas, que ya esperaban la salida del mandatario desde que se conoció de su enfermedad. En la isla el ambiente también era de normalidad. Los cuatro presos políticos excarcelados en Cuba y que este domingo llegaron a España han asegurado hoy en Madrid que no habrá cambios significativos en Cuba si "los cubanos no se levantan" y si Raúl Castro es elegido este domingo presidente del Consejo de Estado.

El último líder de la Guerra Fría en el poder

Fidel Castro, de 81 años, ocupaba el cargo de presidente de Cuba desde el 3 de diciembre de 1976; con anterioridad había ocupado el cargo de primer ministro desde 16 de febrero de 1959, tras el triunfo el 1 de enero de ese mismo año de la revolución cubana contra el régimen de Batista.

Castro fue elegido parlamentario en las últimas elecciones, celebradas el pasado 20 de enero. En dichas elecciones su hermano Raúl, presidente interino, obtuvo un 99,4%, mientras que Fidel obtuvo el 98,3%. El próximo 24 de febrero, el Parlamento tendrá que elegir al sucesor de Fidel Castro en estos puestos de Presidente del Consejo de Estado.

En la carta que hoy pública Granma, Castro no se refiere en ningún momento a su sucesor: "Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución", asegura el presidente cubano.

Castro alerta a los cubanos para estar preparados "para la peor de las variantes", y asegura que durante su enfermedad ha estado preparando al pueblo cubano para su marcha. "Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha", dice el presidente cubano.

Castro asegura que seguirá dedicándose a divulgar sus reflexiones, concluyendo: "No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título 'Reflexiones del compañero Fidel'. Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso."

Los candidatos demócratas y republicanos hablan de la salida de Castro

Los candidatos a las nominaciones demócrata y republicana para la Casa Blanca también han opinado acerca de la renuncia de Fidel Castro. Mientras los demócratas Hillary Clinton y Barack Obama abogan por suavizar el embargo si la isla lleva a cabo ciertas reformas, el republicano John McCain considera

necesario mantener la presión.

La senadora por Nueva York y ex primera dama Hillary Clinton ha transmitido al nuevo líder cubano, que saldrá este domingo de la votación en la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), que los estadounidenses están dispuestos a reunirse con ellos para "seguir adelante en el camino hacia la democracia con reformas reales y sustanciales".

Por su parte el senador por Illinois, Barack Obama, ha dicho hoy a través de un comunicado que la política estadounidense con respecto a Cuba debe depender de los cambios que se produzcan en la isla. "Si los dirigentes cubanos comienzan a abrir Cuba a un cambio democrático significativo, Estados Unidos debe estar preparado para empezar a dar los pasos para normalizar las relaciones y para suavizar el embargo de las últimas cinco décadas".

Por su parte, el senador republicano por Arizona, John McCain, considera que Cuba debe celebrar elecciones libres y justas antes de que se pueda contemplar un cambio en la política de Estados Unidos. "La libertad para el pueblo cubano no está presente todavía y los hermanos Castro intentan claramente mantener a su grupo en el poder".

Más información