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El ciclón Nargis deja 10.000 muertos en Myanmar

Hay miles de desaparecidos y decenas de miles de personas se han quedado sin hogar tras el paso de la tormenta.- Es la mayor catástrofe natural en Asia desde el 'tsunami' de diciembre de 2004.-La comunidad internacional comienza a movilizarse

Barcos hundidos por la tormenta en el puerto de Yangon.
Barcos hundidos por la tormenta en el puerto de Yangon. AFP

El paso del ciclón Nargis por la Antigua Birmania, hoy Myanmar, ha dejado un trágico rastro de muerte y destrucción. Los muertos y desaparecidos se cuentan por miles y por decenas de miles los que se han quedado sin casa tras la sacudida de un fenómeno que arrasó algunas zonas del país con fuertes lluvias y vientos de hasta 240 kilómetros por hora. El Gobierno maneja un balance de 10.000 muertos y 3.000 desaparecidos. Y sólo es "provisional".

El ministro birmano de Asuntos Exteriores, Nyan Win, había informado por la televisión estatal, tras una reunión con la comunidad diplomática y a representantes de la ONU, que la cifra de víctimas mortales por el ciclón puede llegar a las 10.000 personas, sobre todo en las dos divisiones más afectadas, Irrawaddy y Yangon, ambas cercanas al delta del río Irrawaddy. La televisión estatal había dado ayer un balance de 4.000 muertos y cerca de 3.000 desaparecidos.

Dada la dimensión de la catástrofe, la Junta birmana ha aceptado la ayuda humanitaria de la ONU. Responsables del Programa Mundial de Alimentos se reunieron este lunes en Yangon con miembros del Gobierno y han obtenido una "prudente luz verde" para enviar ayuda y personal. La acción de los trabajadores de agencias humanitarias está muy limitada en Myanmar, ya que desde 2006, la Junta exige permisos de viaje y otros trámites para el personal humanitario, al tiempo que limitó el transporte de suministros y otros materiales.

La ONU, Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y otros países ofrecieron ayer su ayuda a Birmania (Myanmar) para auxiliar a las víctimas. El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, mostró ayer su tristeza por la pérdida de vidas y ha ratificado la disposición del organismo multilateral de ofrecer toda la ayuda necesaria. Estados Unidos, por su parte, ha abierto un fondo de ayuda a través del Programa Mundial de Alimentos y de otras agencias, mientras que fuentes de la Comunidad Europea han informado de que estaban a la espera de conocer las necesidades en Birmania para empezar a entregar asistencia.

Singapur, Tailandia, India y otros países de la región y de los demás continentes también han ofrecido su solidaridad a los birmanos.

Cientos de miles sin hogar

Mientras, las agencias humanitarias y ONGs han informado de que cientos de miles de personas han quedado sin hogar y sin agua potable y otros servicios. Las cifras de la tragedia pueden incluso ser aún mayores: "Según las informaciones de que disponemos hoy, podría haber decenas de miles de muertos en la localidad de Bogalay y otro miles en Labutta", en el delta del Irrawaddy, ha dicho MRTV, la cadena controlada por la Junta. De confirmarse estas cifras, el Nargis se convertiría en el fenómeno más mortífero en Asia desde el tsunami que devastó las costas del sureste asiático en la Nochebuena de 2004.

El golpe meteorológico es doble para los birmanos, dado que el delta del Irrawaddy es el centro de la producción arrocera del país. De hecho, en las horas posteriores al azote de Nargis, se han disparado los precios de los alimentos y el combustible en la capital, Yangon.

Cientos de miles de personas se han quedado sin un techo bajo el que refugiarse y sin agua potable en Myanmar a causa del ciclón. El Gobierno ha declarado el estado de emergencia. "Varios cientos de miles de personas necesitan alojamiento y agua potable para beber", ha declarado Richard Horsey, de la Oficina Coordinadora de Asuntos Humanitarios de la ONU en Bangkok.

"El Gobierno está teniendo tantos problemas como nosotros para obtener una perspectiva global (de la catástrofe). Las carreteras no son transitables y tardaremos mucho tiempo en llegar a numerosos pueblos afectados", ha explicado el citado responsable de la ONU, Terje Skavdal.