Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La justicia serbia estudia extraditar a Karadzic a finales de esta semana

El ex presidente serbobosnio dedice defenderse sólo ante el TPIY

El presunto criminal de guerra Radovan Karadzic, arrestado el pasado lunes, puede ser extraditado al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) a finales de esta semana o comienzos de la próxima, según ha informado el portavoz de la fiscalía serbia de crímenes de guerra, Bruno Vekaric. De esta manera, la justicia serbia intentará agilizar el plazo que se preveía que fuera en torno a los 10 días.

El portavoz no ha precisado más la fecha al explicar que todo dependerá del cumplimiento de los plazos previstos por las leyes serbias y de la decisión de un consejo judicial. "Es difícil indicar el día en que sería extraditado. Su identidad ha sido establecida. Ahora su defensa tiene el derecho a recurrir la decisión de extradición, y ha anunciado ya que lo hará", ha dicho el portavoz.

El abogado de Karadzic, Svetozar Vujacic, anunció que el próximo viernes, el último día previsto por ley, recurrirá la decisión sobre la extradición de su defendido, además de asegurar que la detención fue ilegal al no acudir el ex líder serbobosnio a un juez de instrucción.

Defensa propia

Vujacic también ha anunciado este miércoles que Karadzic se encargará personalmente de su propia defensa ante el TPIY. El abogado del presunto criminal de guerra ha asegurado que Karadzic está convencido que será absuelto de los cargos de genocidio gracias a la "ayuda de Dios". El ex líder político de los serbios de Bosnia está acusado por el TPIY del genocidio de Srebrenica, donde murieron cerca de 8.000 varones musulmanes, y de graves crímenes de guerra cometidos durante el asedio de Sarajevo, entre otros cargos.

Karadzic, de 63 años, fue arrestado el lunes pasado en los alrededores de Belgrado, donde vivía y trabajaba con una identidad falsa e incluso publicaba artículos científicos en una revista de sanidad. Según su abogado, está bien de salud mental y se niega a hablar con los investigadores pero se "defiende mediante el silencio". Las autoridades le han obligado a cortarse el pelo y afeitarse, tras ser capturado con una imagen irreconocible donde el antiguo jefe serbiobosnio aparecía con barba blanca, melena, muy delgado y con gafas.