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Al menos 60 personas mueren tras la explosión de un camión bomba en Islamabad

El fuerte estallido puede haber causado una fuga de gas natural dentro del hotel Marriott.- Un camión bomba ha estallado este sábado ante uno de los principales hoteles de la capital paquistaní.- La policía atribuye el ataque a Al Qaeda

Al menos 60 personas han muerto y más de 250 han resultado heridas tras la fuerte explosión de un coche bomba en la puerta principal del lujoso Hotel Marriott, en el centro de Islamabad. Según las primeras investigaciones, al menos dos vehículos pudieron intervenir en el atentado: un pequeño coche encargado de atravesar la barrera de seguridad del hotel (que se encuentra cerca del sector diplomático de la capital paquistaní), al que siguió un camión cargado con más de 1.000 kilos de explosivos, que estallaron a la entrada del complejo turístico.

La explosión pudo causar una fuga de gas natural, provocando el incendio de las instalaciones del prestigioso complejo hotelero, que comprenden 259 habitaciones. Decenas de personas, según la cadena CNN, todavía pueden encontrarse en el interior, mientras testigos presenciales aseguran que el hotel ha quedado parcialmente destruido por dentro, por lo que se teme que pueda derrumbarse.

Las imágenes de la televisión paquistaní muestran el Hotel Marriott, establecimiento muy frecuentado por extranjeros y de una cadena estadounidense, con varias habitaciones ardiendo a consecuencia del atentado, que pudo escucharse a varios kilómetros de distancia. Cerca de la puerta principal, el impacto de la explosión ha destruido no menos de 20 vehículos.

Entre los heridos extranjeros hay al menos, cuatro alemanes, tres ciudadanos de EE UU, uno de Arabia Saudí y un diplomático danés. Fuentes diplomáticas españolas y latinoamericanas han dicho de que entre los muertos y heridos no se encuentran personas de estas nacionalidades.

El Hotel Marriott es uno de los más grandes y lujosos de Islamabad y está situado al pie del monte Margalla, cerca del centro de la ciudad, a unos 500 metros de las residencias del primer ministro y del presidente. Las ambulancias han llegado al lugar en medio del caos en el casco urbano de la capital paquistaní. La policía sospecha que Al Qaeda podría estar detrás del ataque, por lo que no se descarta que sea un atentado suicida.

El atentado se produce el mismo día que el nuevo presidente del país, Asif Alí Zardari, comparece por primera vez en el Parlamento. Zardari, aliado de Estados Unidos en la región para la lucha contra el terrorismo, sustituye a Pervez Musharraf, quien dimitió el pasado agosto. Los talibanes han advertido en varias ocasiones de sus ataques continuarán mientras persista la operación del Ejército paquistaní contra ellos.

El Gobierno de Pakistán ha decretado un estado de alerta máxima en todo el país. Tanto Zardari como el primer ministro, Yusuf Razá Guilani, han condenado el ataque y han ordenado una investigación sobre lo sucedido. También el presidente de EE UU, George W. Bush, ha condenado el atentado, tras lo cual ha afirmado que se trata de "un recordatorio de la continua amenaza que afrontan Pakistán, Estados Unidos y todos los que luchan contra el extremismo violento".