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Una protesta contra la crisis en Islandia acaba en enfrentamientos entre la policía y los manifestantes

Miles de islandeses realizan desde hace seis sábados concentraciones para protestar contra la actuación del Gobierno en la crisis que ha situado al país al borde del colapso financiero

Una manifestación convocada en la capital islandesa contra la actuación del Gobierno ante la crisis económica ha terminado en enfrentamientos con la policía después de que los agentes utilizaran gases lacrimógenos para disolver a un grupo de manifestantes que trataban de asaltar una comisaría en Reikiavik y pedían la liberación de un compañero tras una protesta contra la crisis que sufre el país, según informa el periódico Morgunbladid en su edición digital.

Alrededor de 300 personas se separaron horas después de la manifestación principal, que congregó este sábado a unas 6.000 personas en la capital islandesa frente a la sede del Parlamento, para dirigirse a la comisaría central y reclamar la puesta en libertad de un joven detenido la noche anterior por unos incidentes protagonizados en otra concentración, hace una semana. Minutos después de disolver a los manifestantes, la policía soltó al detenido tras pagar una fianza.

Colapso financiero

Miles de islandeses realizan desde hace seis sábados concentraciones para protestar contra las autoridades por su actuación en la crisis que ha situado al país al borde del colapso financiero, con sus principales bancos nacionalizados, la moneda devaluada y la inflación disparada. En la manifestación de ayer se reclamó la celebración de elecciones anticipadas y hubo consignas contra el Fondo Monetario Internacional (FMI) por atentar contra el sistema de bienestar social islandés.

El FMI concedió el pasado jueves a Islandia un préstamo contingente (stand-by) de 2.100 millones de dólares. El acuerdo entre el FMI e Islandia ya había sido cerrado semanas antes, pero se demoró su aprobación definitiva, que llegó un parde días después de que Reikiavik aceptara hacer frente a los depósitos extranjeros que permanecen congelados en varios de sus bancos, exigencia de países como Gran Bretaña y Holanda.

Dinamarca, Finlandia, Noruega, Suecia, Rusia y Polonia también han concedido a las autoridades islandesas otro préstamo de hasta 3.000 millones de dólares.