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Radicales destruyen y saquean el centro de Atenas

Continúa la violencia a pesar de la advertencia del primer ministro griego de aplicar mano dura contra los manifestantes.- Lamenta la muerte de Alexandros Grigoropulos a manos de un policía, hecho que desencadenó la revuelta

Los disturbios por la muerte de un adolescente griego a manos de la policía se han reavivado este lunes por tercera jornada consecutiva. Unos 300 encapuchados han destruido tiendas, coches y vitrinas de bancos en las proximidades de la plaza Omonia de Atenas al margen de dos manifestaciones convocadas para protestar contra la muerte del joven el sábado pasado. Los manifestantes han prendido fuego esta tarde a los principales grandes almacenes en el centro de Atenas y al árbol de Navidad gigante situado en el exterior de la sede del Parlamento.

Las protestas también se han extendido a otros puntos, como Trikala y Rodas, además de Tesalónica. Obligado por los acontecimientos, el primer ministro griego, Costas Caramanlis, ha lamentado la muerte del chico, pero ha advertido de que habrá mano dura contra las algaradas.

Caramanlis ha expresado su "gran pesar" por la muerte de Alexandros Grigoropulos, el joven de 15 años que el sábado murió a consecuencia de un disparo de un agente de policía y ha prometido que hará "lo posible para que no se vuelva a repetir tal incidente". No obstante, ha lanzado un mensaje de que no tolerará que se prolonguen los disturbios en las calles.

"Los responsables tendrán el castigo que se merecen", ha dicho, en referencia a los dos agentes implicados en la muerte de Grigoropulos, que comparecerán mañana ante un fiscal. Uno de ellos afronta una acusación de "asesinato intencionado y uso ilegal de arma" y el otro de "colaboración en asesinato". Pero también hacía referencia a los manifestantes violentos que llevan tres días expresando su malestar en la calle. "Aquellos que quieren aprovecharse de la situación y desencadenar la violencia, demuestran que tienen como objeto sólo la violencia y la destrucción", ha dicho. Ha explicado que "la prioridad del Gobierno es proteger al ciudadano y a sus bienes".

Caramanlis, quien cumple su segundo mandato como primer ministro griego apoyado en una ajustada mayoría parlamentaria (151 de 300 escaños), se enfrenta a la ira pública desatada después de que la bala de un agente terminara con la vida del menor. Los analistas locales atribuyen la extrema reacción de ciertos sectores de la población a la incertidumbre surgida de la crisis, los escándalos económicos que salpican a ministros que han tenido que dimitir recientemente y la falta de esperanza de la llamada "generación de los 700 (euros de sueldo al mes)".

Protestas generalizadas

Mientras, los disturbios han entrado en su tercer día con nuevos episodios violentos. La policía griega ha dispersado con gases lacrimógenos a 300 estudiantes universitarios y de instituto esta mañana en Tesalónica, la segunda ciudad más importante de Grecia. Los jóvenes han atacado a los agentes con cócteles molotov. Las protestas en la ciudad de Trikala se han vuelto violentas y un policía ha resultado herido esta mañana y una vía de ferrocarril ha sido cortada esta mañana, según la cadena pública británica BBC.

Hay convocadas cinco manifestaciones a lo largo del país para el día de hoy, entre ellas dos en Atenas, promovida por el Partido Comunista griego. Los profesores universitarios han comenzado un paro de tres días y muchos estudiantes de secundaria no han acudido a clase en protesta por la muerte del joven Grigoropoulos.

También, en el puerto de Pireo, cerca de Atenas, se produjo una manifestación de estudiantes de instituto, inicialmente pacífica pero que también acabó en enfrentamientos entre la policía y grupos de radicales encapuchados que se habían infiltrado en la protesta.

En Berlín, un grupo de más de 20 manifestantes interrumpieron por algunas horas las actividades del consulado griego en el centro de la capital alemana, en una protesta pacífica sin mayores incidentes. También en Londres se han producido incidentes, cuando un grupo de manifestantes izó una bandera de anarquistas en la sede de la embajada griega, y se enfrentaron a la policía.

Grigoropoulos murió el sábado pasado en el transcurso de un incidente con una patrulla de la policía en un barrio donde los enfrentamientos entre policía y anarquistas son habituales. Según los agentes, un grupo de 30 jóvenes atacó su coche patrulla con piedras y bombas incendiarias. Dieron tres disparos al aire para ahuyentarlos, de manera que Grigoropoulos recibió un disparo en el pecho.

Testigos presenciales aseguran que uno de los agentes disparó al joven a sangre fría. El cuerpo del joven está siendo examinado para determinar la trayectoria del proyectil. Los padres han contratado a un forense para garantizar la transparencia del examen.

40 heridos

Atenas, Tesalónica, Creta y Corfú han sido escenario de violentos disturbios que han dejado al país conmocionado por la virulencia de los enfrentamientos con la policía durante este fin de semana. Los choques han dejado 50 heridos y provocado daños a decenas de tiendas, sucursales bancarias y coches, pérdidas que suman millones de euros. El miércoles está prevista una huelga general en protesta por la reforma de las pensiones y la política económica.

El caso recuerda al de Michalis Kaltezas, un joven de 15 años que también murió en enfrentamientos con la Policía en 1985, durante las manifestaciones en recuerdo del alzamiento estudiantil de 1973. La revuelta fue brutalmente reprimida y la crueldad de los hechos contribuyó a la caída del Régimen de los Coroneles, que sería depuesto por otro golpe militar.

Ocupado el consulado griego en Berlín

Quince ciudadanos griegos han irrumpido en su consulado de Berlín en protesta por la muerte del joven Alexandros Grigoropoulos en un incidente con la policía el sábado pasado. Portaban una pancarta en la que podía leerse "el estado asesina". Han entregado un comunicado de protesta y se han comportado pacíficamente, limitándose declarar ocupada la delegación diplomática.

A raíz de este suceso, Grecia ha vivido las mayores protestas sociales de los últimos 15 años y para los próximos días se han convocado numerosas manifestaciones y huelgas.

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