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Los manifestantes de la oposición en Tailandia se retiran de las calles de Bangkok

Miles de opositores deciden darle una salida pacífica a la crisis ante el asedio del Ejército - Al menos dos personas han muerto y 123 han resultado heridas tras los choques entre las Fuerzas Armadas y los 'camisas rojas'

Los manifestantes antigubernamentales de Tailandia han decidido hoy martes dar fin a las protestas en las calles de Bangkok ante el asedio del Ejército. Miles de simpatizantes de la oposición acampados cerca de la sede del Gobierno se han retirado dando fin a tres semanas de enfrentamientos que han dejado en las últimas horas al menos dos muertos y 123 heridos, según datos oficiales.

Chatuporn Promphan, dirigente del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura, formado por seguidores del depuesto ex primer ministro Thaksin Shinawatra y que exige la caída del actual Ejecutivo de Abhisit Vejjajiva, anunció la retirada. Otro de los líderes de los camisas rojas, Veera Musigapong, instó también a sus seguidores a abandonar las inmediaciones del palacio gubernamental, pero ha dejado claro que no es una derrota sino una acción encaminada a proteger la seguridad de los activistas.

Fuerzas combinadas del Ejército y la policía han establecido hoy un perímetro de seguridad alrededor de unos 6.000 manifestantes. Para contrarrestar a los vehículos Humvee y camiones blindados de los militares, los activistas colocaron de barricadas árboles arrancados, incendiaron autobuses y neumáticos, y acumularon piedras y ladrillos para lanzarlos contra los soldados, según varios testigos.

En un discurso televisado, el primer ministro, Abhisit Vejjajiva, exigió horas antes a los opositores, que persiguen la caída del Gobierno y la celebración de elecciones anticipadas, que se retiren de las calles y ha pedido a la población que coopere para restablecer el orden.

Intensificación de la violencia

Las protestas de los opositores al Ejecutivo tailandés, al que acusan de llegar al poder el pasado diciembre mediante procedimientos antidemocráticos, se recrudecieron a lo largo del fin de semana. Este sábado, el Gobierno de Vejjajiva se vio obligado a suspender la Cumbre de la ASEAN y otros estados de Asia-Pacífico que se celebraba en Pattaya.

Tailandia sufre una grave crisis política que ha paralizado la vida del país desde 2006, cuando un golpe de Estado militar expulsó al entonces primer ministro Shinawatra. Desde 1932, ha sufrido 18 golpes de Estado y los analistas no descartan que se produzca otro en breve. La crisis económica, con un reguero de despedidos en las grandes fábricas e industrias, ha supuesto para los políticos leales a Shinawatra un buen caldo de cultivo para intentar recuperar el poder que les arrebataron los soldados por medio de la asonada militar. La oposición de los camisas rojas congrega a trabajadores recién despedidos con leales al ex primer ministro.