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Los delegados de la UE abandonan la conferencia de la ONU sobre racismo por las críticas de Irán a Israel

Ahmadineyad tacha de "racista" al Ejecutivo de Tel Aviv.- Israel llama a consultas a su embajador en Suiza por el acercamiento del país helvético a "un negacionista del Holocausto", en referencia al presidente iraní

Los embajadores europeos presentes en la conferencia de la ONU sobre racismo que se celebra en Ginebra (Suiza) han abandonado este lunes la sala después de que el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, denunciara en su discurso la instauración de un "Gobierno racista" en Oriente Próximo tras la Segunda Guerra Mundial, en clara referencia al Estado de Israel. Los comentarios de Ahmadineyad, sin embargo, han generado el aplauso de otra parte de los delegados de la conferencia, que ha sido boicoteada por Israel y Estados Unidos, así como por otros países occidentales, ante el temor de que se convierta en una plataforma antisemita.

"Nosotros, como el resto de embajadores, hemos seguido la consigna de la presidencia (checa) de la Unión, que era que en el momento que escuchásemos comentarios no aceptables para Europa abandonaríamos la sala. El presidente ha hablado de un Estado racista (en referencia a Israel) y por eso nos hemos ido", ha explicado en declaraciones a Efe el embajador español ante la ONU, Javier Garrigues. El diplomático ha aclarado, no obstante, que el gesto no quiere decir que la Unión abandone la conferencia, "a menos que se produjera un hecho realmente grave".

El gesto de los europeos ha sido recibido con aplausos y gritos por un nutrido grupo de judíos que gritaban "vergüenza" y "stop al racismo". Los activistas se mantenían fuera de la sala, pero aún así los gritos se podían oír desde el exterior. Nada más iniciar su discurso, Ahmadineyad fue interrumpido por media docena de personas presentes en el recinto que le llamaron "racista, racist".

La Unión Europea -a excepción de Italia, Holanda, Polonia y Alemania, que bloquean la cita- decidió a última hora de ayer participar en la Conferencia de Revisión (Durban II) pero no aceptar ningún "abuso" por parte de nadie. Para la Unión, existen ciertas "líneas rojas" que no pueden ser traspasadas y llamar racista al Estado de Israel es una de ellas. El ministro francés de exteriores, Bernard Kouchner, alertó esta mañana de que la Unión Europea había pactado que no se permitiría ningún "derrape" o "provocación", en particular de Ahmadineyad.

Israel ha llamado a consultas a su embajador en Berna (Suiza), Ilan Elgar, en señal de protesta. La retirada se debe, según el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, al acercamiento de Suiza a "un negacionista del Holocausto que ha hablado en más de una ocasión de la necesidad de borrar a Israel del mapa", según recoge el diario Yediot Aharonot. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se ha referido a este choque diplomático. "Seis millones de los nuestros fueron asesinados durante el Holocausto. No todos han aprendido la lección, por desgracia", ha afirmado en declaraciones públicas durante el Consejo de Ministros. "Mientras nosotros les recordamos, una conferencia supuestamente convocada en contra del racismo se celebra en Suiza. El invitado de honor es un racista negacionista del Holocausto que no oculta su intención de borrar a Israel de la faz de la Tierra", ha manifestado.

La conferencia de la ONU sobre racismo, diseñada para superar la polémica de la conferencia de 2001 de Durban, en Suráfrica, donde Israel y Estados Unidos abandonaron el foro porque entonces se vinculó directamente sionismo y racismo, coincide con el Día de Recuerdo del Holocausto, fecha dedicada en Israel a recordar el asesinato de judíos por parte del régimen nazi alemán.

El boicoteo de EE UU e Israel no ha sentado bien al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que se reunirá con Ahmadineyad. Ban ha condenando la islamofobia y la negación del Holocausto, y ha rechazado la actitud de EE UU y sus aliados. "Lamento profundamente que muchos (países) hayan decidido mantenerse fuera (del proceso)", ha afirmado el secretario general, quien ha agregado: "El documento es muy equilibrado y establece un marco concreto de acción en una campaña global en busca de la justicia para las víctimas del racismo en el mundo". Dicho documento, borrador y base para la declaración oficial que debe ser aprobada durante la conferencia, no hace referencia a Israel, ni tampoco a los territorios palestinos ocupados, pero sí hace mención al Holocausto y a la necesidad de no olvidarlo. Asimismo, no alude al concepto de "difamación de religiones" que algunos países musulmanes defendían y que los occidentales rechazaron por temor de que pudiera coartar la libertad de expresión.