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Sarkozy inaugura la primera base militar francesa en el Golfo Pérsico

Situada frente a Irán, supone un cambio de rumbo geoestratégico del Elíseo

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, inauguró hoy en Abu Dhabi, en los Emiratos Arabes Unidos (EAU), la primera instalación militar francesa permanente en el Golfo Pérsico y la única que tiene Francia fuera del continente africano. Situada en el estrecho de Ormuz, frente a las costas de Irán, la presencia gala en una zona de tradicional influencia anglosajona marca una cambio de rumbo en la visión geoestratégica del Elíseo.

Bautizada como Campo de la Paz, la base se compone de una infraestructura naval en el puerto de Mina Zayed, destinada a completar el dispositivo de la marina nacional en la región. A ella se añade la presencia del Ejército del Aire en la gran base de Al Dhafra, donde estarán estacionados tres aviones de combate. El dispositivo se completa con una base terrestre en Zayed, en pleno desierto, que servirá de campo de entrenamiento al Ejército de Tierra. A partir de julio, se desplegarán de forma permanente entre 400 y 500 militares.

El objetivo de esta nueva presencia es múltiple. Por un lado, se quiere responder a las necesidades de seguridad de los dirigentes de los Emiratos y, en particular, de Abu Dhabi, frente a las potenciales tentaciones hegemónicas de Irán. Por otro, la base puede convertirse en una vitrina política para demostrar que París es capaz de comprometerse estratégicamente con los países árabes del Golfo.

Además, será un magnífico escaparate comercial para la industria francesa del armamento, de la que el Ejército de los Emiratos es un cliente fiel. Durante su visita a Abu Dhabi, el presidente francés, que viaja acompañado de cuatro ministros y un nutrido grupo de empresarios, espera impulsar un contrato para la venta de 60 aviones Rafale.

En resumen, al responder a sus preocupaciones geopolíticas, Francia cuida al mismo tiempo sus intereses comerciales, porque no hay que olvidar que por esta zona del Golfo pasa el 40% del petróleo mundial.

Según el acuerdo de establecimiento de la base, firmado en enero de 2008 con ocasión de la primera visita de Sarkozy a la región, Abu Dhabi financiará las infraestructuras y Francia se hará cargo de los gastos de equipamiento y funcionamiento de la base.

Lo que no ha trascendido es a qué se compromete París en caso de que la seguridad de su socio en el Golfo se vea amenazada, aunque se sabe que va más lejos que los acuerdos que Francia tiene firmados con Kuwait y Qatar. Aunque el presidente francés tuvo la precaución de precisar en 2008 que el proyecto de instalación francesa en Abu Dhabi no iba dirigido contra Irán, el hecho de estar tan sólo a 220 kilómetros de territorio persa no ha contribuido a hacer más llevaderas las ya difíciles relaciones que Sarkozy mantiene con Teherán desde su llegada al Elíseo.