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Aubry da luz verde a las primarias en el PS francés

La dirigente socialista respalda la elección abierta del candidato para 2012

La primera secretaria del Partido Socialista francés (PS), Martine Aubry, aboga por elegir al candidato socialista y oponente de Nicolas Sarkozy en las futuras elecciones de 2012 por medio de unas "elecciones primarias abiertas". Es decir: a la americana.

Aubry es partidaria de que voten para elegir candidato socialista a la presidencia de la República no sólo los militantes con carné del partido, sino también, tal y como lo hace el Partido Demócrata de EE UU, los simpatizantes y amigos. Así lo asegura la dirigente del PS en una tribuna aparecida en el diario Le Monde y así lo confirmará este viernes también en su comparecencia pública en la Universidad de Verano de La Rochelle, un conjunto de actos que constituyen, de hecho, la vuelta de vacaciones para los socialistas franceses.

Más que la manera de criticar a Sarkozy -en cabeza siempre en los sondeos- el peliagudo debate al que se enfrentan los socialistas franceses en este nuevo curso político es el de encontrar el método para elegir sin fallo el hombre o la mujer que insufle optimismo y esperanza en sus alicaídas filas y les lleve, a la postre, a la victoria en las elecciones de 2012.

En las pasadas elecciones europeas, celebradas en junio, el PS obtuvo un resultado esquelético y demoledor: 16,48% de los votos, lejos de la derecha (27,8%) y sólo dos décimas por encima de los verdes de Daniel Cohn Bendit. Todos los dirigentes socialistas (incluida Aubry) calificaron el resultado de fracaso y los más críticos espolearon a la primera secretaria para que impulsara una profunda renovación del partido. Algunos diputados emergentes hablan de que el PS se encuentra "en peligro de muerte", esto es, al borde de la desaparición.

Tras esas elecciones, el liderazgo de Aubry, elegida en noviembre en un congreso convulso por una diferencia minúscula de votos frente a Ségolène Royal, se tambaleó aún más.

En la tribuna publicada este jueves, Aubry asegura: "Reinventar la democracia es cambiar profundamente las prácticas y las reglas políticas en el seno de nuestro partido, especialmente a la hora de no acumular mandatos y organizar primarias abiertas para designar a nuestro candidato".

Con todo, Aubry no ha sido una ferviente partidaria de este sistema. Su postura pública llega después de que una gran mayoría de dirigentes socialistas (más una plataforma de un centenar de intelectuales y políticos de izquierda) clamaran en la prensa por la incorporación de este sistema de primarias abierto.

La Universidad de Verano de la Rochelle, que durará hasta el domingo y que reunirá a los principales dirigentes socialistas franceses será el lugar ideal para plantear cuestiones importantes de método en un sistema jamás utilizado en el PS: ¿Qué hará falta para votar por el candidato socialista? ¿Nada, como en algunos estados de EE UU? ¿Una declaración de intenciones, como en Italia?

Hay otros interrogantes cruciales: ¿Quién podrá presentarse? ¿Sólo los militantes socialistas? ¿Algún otro líder de otro partido que desee convertirse en líder global de la izquierda francesa? Hoy por hoy, todo es incierto pero no irresoluble. El socialismo francés, aun cargado de dudas, regresa de vacaciones con ganas de mover ficha.