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Berlusconi se asocia con Gaddafi y compra el 25% de una televisión tunecina

El jefe del Ejecutivo italiano ofreció el pasado agosto una entrevista Nessma TV en la que subrayó la importancia de hacer "buenos 'castings' femeninos"

El oscuro tratado bilateral de amistad firmado en agosto de 2008 en Bengasi (Libia) por Silvio Berlusconi y Muammar Al Gaddafi ha resultado controvertido hasta ahora a causa del manifiesto trueque de gas y petróleo por inmigrantes clandestinos, que Italia devuelve ahora a Libia incumpliendo el derecho de asilo. Una pequeña noticia colateral, aparecida en junio pasado, había pasado casi inadvertida. Se trata de la compra, por parte de la compañía libia Lafitrade, del 10% de Quinta Communications. Lafitrade, con sede holandesa y control libio, conduce a la familia de Gaddafi a través de Lafico. Quinta Communications es una productora y distribuidora fundada en 1990 por el financiero franco-tunecino Tarak Ben Ammar, socio y amigo íntimo de Silvio Berlusconi. La principal sociedad financiera del Cavaliere, Fininvest, poseía a finales del 2008 el 29,67% de las acciones de Quinta a través de su estructura luxemburguesa Trefinance. Tras el aumento de capital, Berlusconi mantiene cerca del 22%.

La noticia de la asociación privada entre Berlusconi y Gaddafi ha sido retomada ahora por The Guardian, subrayando el "desconcertante conflicto de intereses" y "un interés común en negocios altamente discutible". Durante su última visita a Trípoli, un día antes de los festejos del 40º aniversario de la revolución de Gaddafi, Berlusconi sondeó al líder libio, entre bromas y veras, acerca de una posible adquisición del Milan A.C por los fondos controlados por el coronel.

Tarak Ben Ammar, que fue consejero de Mediaset y hoy es consejero de Mediobanca (con Marina Berlusconi, hija mayor del primer ministro italiano) y de Telecom (principal accionista de la televisión privada La 7), ha sido uno de los grandes impulsores del acuerdo entre Libia e Italia. El 10 de junio, Ben Ammar participó en la cena de gala ofrecida por Berlusconi a Gaddafi durante su visita a Roma. Meses antes, en febrero, Ben Ammar asistió junto al presidente de Mediobanca, Cesare Geronzi, a un encuentro oficial con una delegación libia presidido por Berlusconi.

Según The Guardian, Quinta Comunication y Mediaset, el imperio televisivo de Berlusconi, han adquirido cada una el 25% de la nueva televisión por satélite magrebí Nessma TV. Ben Ammar explicó el sábado que Nessma TV es de propiedad suya y de Berlusconi, al 25% cada uno, y de dos socios tunecinos por el restante 50%. La entrada de Gaddafi en Quinta Comunications, aclaró, sucedió "solo porque está interesado en producir filmes sobre el mundo árabe".

El 23 de agosto, Berlusconi visitó Túnez (lugar de rodaje de Baaria, la superproducción de su productora Medusa estrenada ahora en Venecia), y dio una larga entrevista a Nessma en francés [ver la entrevista en Youtube]. En ella, señaló que su Gobierno "tiene el corazón abierto hacia los inmigrantes, y les ofrece casa, trabajo, escuela y hospitales". Definió la televisión como "el gran vehículo de democracia para influir en las masas", y subrayó la importancia de hacer "buenos castings femeninos", materia en la que, aclaró, tiene "gran competencia". Antes de despedirse, pidió el número de teléfono a la presentadora.