Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Libia suspende la concesión de visados a Europa

Trípoli reacciona al veto de Suiza a la entrada de Gaddafi y toda su familia

No ha sido anunciado oficialmente, mediante un comunicado, pero decenas de viajeros europeos que llegaron el domingo al aeropuerto de Trípoli lo sufrieron en sus carnes. Los ciudadanos de países de la zona Schengen -el área de libre circulación que incluye 29 Estados- no pueden entrar en Libia. Reino Unido es el principal país del Viejo Continente que se libra de la prohibición porque no pertenece a Schengen.

Ese mismo día, el domingo, el diario Oea de Trípoli, considerado afín a Seif Al-islam, el hijo elegido por Muammar el Gaddafi para sucederle, daba la noticia de que Libia suspendía la concesión de visados a la mayoría de los ciudadanos europeos.

Incluso aquellos que ya tenían los visados estampados en sus pasaportes han sido rechazados en frontera o se han visto sometidos a largas esperas antes de que se les franquera la entrada en el país. Por eso países como Italia desaconsejan ya a sus ciudadanos viajar allí aunque dispongan de visado y la Unión Europea estudia una "reacción apropiada", según la Comisión Europea.

¿Por qué Libia ha tomado tal medida? El rotativo Oea no reconoce que se trata de represalias, pero recuerda una información publicada días atrás en su propia web: Suiza ha vetado la entrada en su territorio a 188 altos cargos libios empezando por Gaddafi y su propia familia.

Suiza, que mantiene un contencioso con Libia desde hace más de dos años, no confirma ni desmiente esta información. Recuerda simplemente que mantiene "una política restrictiva" de visados hacia Libia.

Estas restricciones irritan a Libia con tanta más razón cuanto que, según denunció hace tres meses, los países de la zona Schengen se muestran "sistemáticamente solidarios" con Suiza y condecen visados con cuentagotas. Aunque no pertenece a la UE, Suiza es miembro de su área de libre circulación. De ahí que las represalias adoptadas el domingo por Libia afecten a todo el área Schengen.

La bronca entre Suiza y Libia empezó en julio de 2008 cuando Hanibal, uno de los hijos de Gaddafi, y su esposa embarazada, fueron detenidos en su lujoso hotel de Ginebra después de que dos de sus sirvientes marroquíes les denunciaran por malos tratos.

Días después dos hombres de negocios suizos residentes en Trípoli, Max Göldi y Rachid Hamdani, fueron detenidos y procesados por infringir la legislación sobre inmigración y comercio. La condena del primero acaba de ser reducida a cuatro meses por un tribunal libio y el segundo ha sido absuelto. Ambos se alojan en la Embajada suiza en Trípoli.

Esta relativa clemencia estuvo precedida por las disculpas presentadas por el presidente suizo, Hans-Rudolf Merz, por el trato humillante infligido a Hanibal Gaddafi y por la retirada de la denuncia contra él puesta por ambos sirvientes. El conflicto de los visados ha puesto fin al periodo de apaciguamiento.