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La mancha de crudo del golfo de México llega a la costa

El vertido llega a la costa de Luisiana y tiñe las aguas de las islas Chandeleur.- BP comienza a instalar una campana de acero para contener la fuga

La gran mancha de petróleo que emana de una tubería con la que la hundida plataforma Deepwater Horizon extraía el crudo a siete kilómetros de profundidad en el Golfo de México ha tocado ya la costa. Como avanzó el Gobierno de Luisiana el pasado martes, el punto de impacto ha sido el arrecife de las islas Chandeleur, zona protegida dentro del Parque Natural de Breton. Las primeras imágenes que han distribuido las autoridades muestran claramente una mancha oleosa cubriendo casi la totalidad de la isla que se encuentra más al norte, cerca de la costa del Estado de Misisipi.

Esto significa que la mancha está ya a unos 40 kilómetros del delta del río Misisipi, y de esta localidad, a 25 kilómetros de Nueva Orleans, desde cuyas pequeñas marinas partían a diario, hasta hace una semana, los pescadores en el inicio de la temporada de la gamba. El gobierno federal ha prohibido la pesca en esta área. Ayer, el presidente del distrito, Craig Taffaro, le tuvo que dar a sus vecinos la mala noticia de que, si la mancha de petróleo toca tierra, lo hará seguramente en esta parte del delta y sus pantanos.

"Hemos enviado a unas 22 personas con materiales de limpieza y con barreras de vinilo absorbentes", dijo. Aun así, aseguró que "no hay suficientes barreras para proteger a toda la comunidad" y dijo no estar aun seguro de "cuál puede llegar a ser el impacto de este accidente en Saint Bernard". Los barcos de los pescadores de las pequeñas localidades del delta del río permanecen amarrados, a excepción de un centenar que ha sido seleccionado para participar, de forma pagada, en labores de recolección de crudo organizadas por BP.

Asolado en reiteradas ocasiones por diversos huracanes, el arrecife que conforman las islas Chandeleur es una zona protegida, que utilizan diversos tipos de aves en su migración. En sus costas habitan, entre otras especies, tortugas y tiburones. El paso del huracán Katrina, en 2005, cambió totalmente su geografía, hundiendo una buena parte de las pequeñas islas que conforman el archipiélago. En sus inmediaciones, agentes del departamento medioambiental de la policíaa estatal de Luisiana encontraron dos alcatraces muertos, cubiertos de petróleo.

Una campana de acero para controlar la fuga

Mientras tanto, BP ha comenzado la instalación de una enorme campana de acero y cemento encima de las fugas del oleoducto que escupe unos 800.000 litros diarios de petróleo al mar en la zona del Golfo de México. La caja tiene una tubería en la parte superior a través de la que se bombearía el petróleo hacia un barco en la superficie, con capacidad para acumular hasta 128.000 de barriles de crudo (20,4 millones de litros). De funcionar el sistema, la caja podría recolectar hasta un 85 por ciento del vertido tóxico, según BP. La estructura rectangular blanca, de algo más de 12 metros de altura, se instalará a 1.500 metros de profundidad con la ayuda de una grúa y un robot submarino dirigido mediante control remoto.

La caja contenedora llegó ayer a la zona tras una lenta travesía que arrancó la pasada noche en las costas de Luisiana y terminó esta mañana a 80 kilómetros en alta mar, en el lugar donde se encontraba la plataforma operada por BP que se hundió el 22 de abril, tras la explosión dos días antes en la que murieron 11 trabajadores.

Por otro lado, técnicos de la petrolera lograron el miércoles sellar una de las tres fugas por las que se filtra crudo, lo que se espera facilite la instalación de una estructura de acero. Tanto BP como la Guardia Costera estadounidense siguen insistiendo en que el taponamiento no detendrá el flujo total de petróleo, que se estima ronda los 800.000 litros diarios, más de 5.000 barriles de crudo, aunque expertos de la industria petrolera advierten de que el derrame podría superar los 40.000 barriles (6,4 millones de litros) diarios.

La propia petrolera ha admitido que el derrame está fuera de control y es imposible cuantificar las toneladas de combustible que está liberando la plataforma hundida cada día. En 13 días podría superar al provocado en 2002 por el buque Prestige en Galicia, que fue de 77.000 toneladas.

Críticas de los ecologistas y los políticos

Los métodos empleados para dispersar la mancha que flota en el golfo han sido críticados duramente por los ecologistas. Varios grupos han tachado "de agresivos y perjudiciales para el medio ambiente" los dispersantes químicos empleados por BP. El debate entre los ecologistas y los científicos se centra ahora en si el remedio puede ser peor que la enfermedad: si los dispersantes químicos también causarán un grave daño al medioambiente y si conseguirán minimizar el impacto de la mancha de fuel.

Por otra parte, el secretario de Interior de Estados unidos, Ken Salazar, afirmó ayer que las empresas implicadas en el hundimiento de la plataforma petrolífera en el Golfo de México a finales de abril, que ha provocado una marea negra que ya ha llegado a las costas de Louisina, han cometido "grandes errores" y que su Gobierno no autorizará la explotación de nuevos yacimientos petrolíferos en su territorio o aguas jurisdiccionales hasta que se celebre una reunión con un panel de expertos que tendrá lugar el próximo día 28 de mayo, aunque los ya autorizados podrán seguir con su explotación de forma normal.

Este jueves se canceló una reunión en la que las autoridades pertinentes iban a discutir la autorización de la apertura de nuevos yacimientos petrolíferos en las costas del Estado de Virginia.