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Israel ofreció armas nucleares a la Sudáfrica del 'apartheid'

Unas actas secretas, reveladas en un libro que se publicará esta semana, suponen la primera confirmación documental de la capacidad atómica israelí.- El Gobierno israelí niega las acusaciones

Israel ha desmentido que tratara de vender armas nucleares a Sudáfrica en 1975 como publicó el lunes The Guardian. El diario británico muestra unos documentos que a su juicio constituyen la primera prueba escrita de que Israel posee armas atómicas y acusa al Gobierno israelí de la época de ofrecer armamento nuclear al régimen del apartheid. Los papeles en cuestión, que aparecen escaneados en la página digital del diario, corresponden a las minutas de una reunión entre los ministros de Defensa de Israel y Sudáfrica a medidados de los setenta.

En ellos, Pieter Willem Botha el entonces ministro de Defensa de la Sudáfrica del Apartheid le pide a su homólogo israelí, Simón Peres, -hoy presidente- que le suministre cabezas de misiles. Peres, siempre según el documento de The Guardian, le ofrece que elija entre "tres tamaños". A pesar de que no consta de forma explícita en el documento, el autor del artículo periodístico sostiene que con los tres tamaños, Peres se refiere a misiles con carga convencional, química o nuclear. Los sudafricanos terminaron por rechazar la transacción debido a su elevado coste, según la versión británica.

Esta información que publica el diario británico forma parte de las investigaciones del académico estadounidense Sasha Polakow-Suransky, que aparecen en su nuevo libro The Unspoken Alliance: Israel's secret alliance with apartheid South Africa (La alianza tácita: la alianza secreta de Israel con la Sudáfrica del 'apartheid'). El Gobierno sudafricano desclasificó los documentos que hoy se publican en la prensa, a petición de Polakow-Suransky. The Guardian asegura que el gobierno israelí trató de impedir que Sudáfrica hiciera públicos los documentos confidenciales.

Tel Aviv niega las acusaciones

La oficina del presidente Peres ha emitido esta mañana un comunicado en el que niega la veracidad de la información publicada en la prensa británica. "Desafortunadamente, The Guardian ha decidido escribir su artículo basándose en una interpretación selectiva de los documentos y no en hechos concretos". Y añade: "Israel nunca ha negociado el intercambio de armas nucleares con Sudáfrica". Peres anuncia además que piensa enviar una carta al director de diario en la que le solicitará "la publicación de hechos reales".

En el terreno nuclear, Israel mantiene lo que se conoce como "política de ambigüedad", por la que no reconoce de forma oficial la existencia de su supuesto arsenal. Pero fue en 1986, cuando Mordechai Vanunu, un trabajador de una central nuclear israelí ofreció datos y fotografías del interior de la planta de Dimona donde presuntamente se fabricaban las cabezas nucleares. La publicación de esta información en The Sunday Times le costó a Vanunu 18 años de cárcel.

Y precisamente ayer, el técnico nuclear israelí volvió a prisión por violar una de las múltiples restricciones a su libertad condicional. La justicia israelí acusa ahora a Vanunu de haber mantenido contactos con ciudadanos extranjeros, algo que no se le permite y le condena a tres meses más de cautiverio.