Al menos 10 muertos en el ataque de Israel a una flotilla con ayuda humanitaria para Gaza

Hay una veintena de heridos.- Algunos medios elevan la cifra de muertes a 19.- El convoy, que llevaba 10.000 toneladas de ayuda a la franja, estaba formado por seis barcos con 750 personas.- Entre los pasajeros viajaban tres españoles -dos cooperantes y un periodista- que están en buen estado

El buque turco Mavi Marmara, campo de batalla principal del abordaje de soldados israelíes a la flotilla de ayuda a Gaza que ha costado la vida a una decena de activistas, ha atracado ya en el puerto de Ashdod. De las cerca de 750 personas que formaban la expidición flotilla de la libertad, unas 600 viajaban en el Mavi Marmara, última embarcación en atracar en Ashdod. El cerrojazo israelí dificulta el acceso a la información y por tanto a saber si todas las víctimas mortales han llegado en este barco. Según informa el diario israelí Haaretz, los activistas, tras el registro de las barcazas de la flotilla están siendo invitados a firmar un documento de deportación o, en caso de rechazo, a ir a prisión. Los tres españoles a bordo de la flotilla, David Segarra, Laura Arau y Manuel Tapial, se encuentran en buen estado. Algunos de los heridos están siendo trasladados al hospital de Bazilai, en la localidad de Ashkelon.

Desde Canadá, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras cancelar su viaje a Washington, ha lamentado las muertes, aunque han argumentado que sus soldados "se vieron forzados a defenderse". El presidente estadounidense, Barack Obama -EE UU ha lamentado, pero no condenado la agresión-, ha instado a Netanyahu a investigar el ataque. Más tajantes han sido la ONU, UE y la Liga Árabe en la condena de la ofensiva israelí. De Jerusalén a Madrid, pasando por Atenas y Londres, cientos de personas han salido a las calles para protestar contra la ofensiva militar.

Condena internacional

Desde el "baño de sangre" pronunciado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hasta el "terrorismo de Estado inhumano" lanzado por el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, la comunidad internacional ha denunciado de forma tajante la respuesta militar de Tel Aviv a la llamada flotilla de la libertad. En el horizonte, las reuniones de urgencia que celebran hoy el Consejo de Seguridad de la ONU, y mañana la Liga Árabe y la OTAN. El Mavi Marmara es de nacionalidad turca como lo es Insani Yardim Vakfi, la ONG que organizó la expedición a la franja.

Ankara ha advertido además a Israel de que tendrá"consecuencias irreparables" y ha llamado a consultas al embajadorisraelí en Ankara. Por su parte, Hamás ha llamado a la intifada contralas embajadas israelíes. El presidente palestino, Mahmud Abbás, hadecretado tres días de luto en los territorios palestinos. ElMinisterio de Exteriores español también ha llamado al embajador israelí Rafael Schutz,para pedirle explicaciones por los "inaceptables" y "gravísimos"hechos. Schutz ha justificado ante la prensa la respuesta israelí y hacalificado la actitud de los activistas de "violenta provocación".

"Brutalidad innecesaria"

Paul Wilder, estadounidense de unos 40 años, ha sido uno de los primeros heridos en llegar a tierra. Pelo cano y gran envergadura física, Wilder ha podido al menos defenderse de las acusaciones de Israel, que sostiene que los activistas que viajaban en la misión atacaron a sus soldados con fuego, cuchillos y palos. "No somos violentos, han utilizado una brutalidad innecesaria", ha subrayado mientras le bajaban de la ambulancia en una camilla. Fuentes oficiales israelíes han relatado incluso que sus soldados respondieron con fuego abierto tras arrebatar algunos activistas armas a los efectivos que abordaban las embarcaciones.

Con el ojo completamente morado, Paul Wilder, que viajaba el barco pequeño, el Sfendoni, ha agregado: "Somos todos palestinos, hace falta más libertad". Unos minutos después, otros dos activistas, dos treintañeros, uno de origen marroquí y otro griego, han entrado en el mismo centro sanitario. Uno de ellos llevaba el brazo en cabestrillo; el segundo, con un collarín, ha logrado decir antes de ser ingresado: "Me han pegado. ¡Piratas!". Poco después de las 22.00 (hora española) y tras la llegada del Mavi Marmara, cinco activistas más han sido ingresados al hospital Bazilai (Ashkelon). Todos varones y con aspecto abatido, uno de ellos llevaba el brazo ensangrentado, otro una mascarilla de oxígeno, y la mayoría sangre en las vestimentas.

Tel Aviv ha difundido dos vídeos montados en los que se muestra elabordaje y respuesta de los activistas a la llegada de los soldaos, y los momentos posteriores al ataque. En la segunda cinta, siempre según la versión elaborada por el Ejército, aparecen en la cubierta del barco tirachinas, canicas y unabarra de metal.

Ofrecimiento y deportaciones

El ataque del Ejército israelí se produjo esta madrugada en aguas internacionales, como ha reconocido el propio Ejército. Pese a que la cifra de muertos ofrecida por Netanyahu es de 10 -Defensa la rebaja a nueve-, algunos medios la elevan hasta 19. Las víctimas son activistas que viajaban en el buque turco Mavi Marmara. Los pasajeros españoles eran Laura Arau y Manuel Tapial, miembros de la organización Cultura, Paz y Solidaridad, y David Segarra, periodista del canal de televisión venezolano Telesur. Tapial ha estado durante los últimos días contando el viaje en su blog. El cooperante relataba detalles de la expedición. Pocos minutos antes del ataque, Segarra confesaba su inquietud ante la presencia de fragatas israelíes en torno a los barcos y el peligro de una ofensiva en plena noche.

Manuel Espinar, padre de Tapial, ha criticado la actitud del Gobierno español y la UE. "En los barcos había las mismas armas de destrucción masiva que en Irak", ha manifestado en rueda de prensa. Pinina Feiler, madre de otro de los activistas israelíes de la flotilla, ha relatado a EL PAÍS que habló con su hijo por última vez a las 5.30:"Nos contó que estaban rodeados por barcos militares israelíes. Desde entonces no hemos vuelto a saber nada de él".

La defensa de Israel

El Gobierno de Israel ha lamentado esta mañana, como ha hecho posteriormente Netanyahu, la muerte de los activistas pero ha asegurado que las intenciones de la flotilla eran "ilegales" y que desoyeron las advertencias hechas de "forma pacífica" por parte del Ejército para que abandonaran su intención de llegar hasta Gaza. Israel ha asegurado que dentro de los barcos interceptados han encontrado armas y que los militares israelíes han sido atacados por miembros del convoy, a los que acusan de pertenecer a "Hamás y Al Qaeda", con "fuego real, cuchillos y palos". Horas antes, el Ejército aseguró en una nota que no había atacado el convoy sino que se había limitado a hacer cumplir la orden del Ejecutivo de Tel Aviv de impedir cualquier entrada no autorizada al enclave palestino.

La confrontación se perfilaba anoche inevitable en el extremo este del Mediterráneo. El Ejército israelí ultimaba un impresionante dispositivo con el que pretendía interceptar a los cientos de activistas propalestinos que navegaban rumbo a la franja de Gaza a bordo de seis barcos. La tripulación de la llamada flotilla de la libertad reiteró que no tenían intención de rendirse. El Ejército insistió en que no permitiría a los activistas atracar en Gaza. Naciones Unidas y la Unión Europea habían llamado a la responsabilidad de las partes con el fin de evitar el incidente.

El objetivo de los activistas, de 60 nacionalidades distintas, era hacer llegar a la franja 10.000 toneladas de ayuda humanitaria. Las flota de barcos partió el 22 de mayo del puerto de Estambul y más allá de la entrega de materiales de construcción y de medicinas, a lo que aspiraban estos grupos de derechos humanos era a burlar el bloqueo que Israel mantiene sobre la población de Gaza desde que Hamás se hizo con el control de la franja hace tres años.

Un escritor sueco, una Nobel de la Paz y varios parlamentarios europeos

Los ocupantes de la flotilla atacada esta madrugada por el Ejército israelí pertenecen a más de 60 nacionalidades. Entre ellos se encuentran el escritor sueco Henning Mankell y varios parlamentarios de Alemania, Noruega, Suecia, Bulgaria e Irlanda. El autor de la saga del detective Wallander ha apoyado en ocasiones anteriores la causa palestina, la más reciente, el pasado día 9, cuando participó en un festival de literatura palestina en Jerusalén.

También viajaba a bordo de uno de los barcos la noirlandesa Mairead Corrigan Maguire. De 66 años y nacida en Belfast, ganó el Nobel de la Paz en 1976 junto con la activista Betty Williams, por su iniciativa The Peace People para lograr una salida no violenta al conflicto norirlandés.

Maguire ha viajado varias ocasiones a los territorios ocupados. De hecho, en 2007 recibió el impacto de una bala de plástico durante una protesta en la localidad palestina de Bilin. También participó en octubre de 2008 en el segundo viaje de Freegaza Movement, el movimiento que desde agosto de ese año ha organizado nueve flotillas con ayuda humanitaria -cinco de ellas lograron romper el bloqueo- con destino a Gaza.

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