Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pakistán teme el contagio de enfermedades tras las inundaciones al noroeste del país

Las autoridades registran casos de cólera y diarrea entre los supervivientes de las intensas lluvias que han causado la muerte a un millar de personas.- Se temen más lluvias al sureste

Pakistán teme el contagio de enfermedades entre los supervivientes de las inundaciones al noroeste del país tras las lluvias más intensas que se recuerdan en la zona y que han causado la muerte de al menos 1.100 personas. Las autoridades han registrado la aparición de brotes de cólera y diarrea entre los cientos de miles de desplazados, lo que se suma a la escasez de comida y bebida, según informa la cadena BBC. Las autoridades temen ahora que las lluvias y el desbordamiento del principal río del país, el Indo, resulten catastróficos en la zona sudoriental del país.

La cifras de víctimas mortales en la zona más afectada, la provincia noroccidental de Jyber-Pajtunjwa, no están claras. Mientras que el director de operaciones de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA), Amer Siddique, sostiene que son al menos 776 personas, el consejero de Información de la región, Mian Iftijar Husein, eleva la cifra de fallecidos a más de 1.100 y la de desplazados, a un millón y medio.

"Lo hemos perdido todo. Solo conseguimos salvar nuestras vidas. Nadi ha venido aquí. Nos hemos convertido en pordioseros que mendigan un trozo de pan", ha lamentado Mihrajuddin Khan, un profesor de escuela en el valle de Swat. "Nos tratan como huérfanos; como animales". Los cooperantes se esfuerzan para distribuir ayuda humanitaria a decenas de miles de personas atrapadas en la áreas sumergidas, adonde los puentes y carreteras destruidos dificultan el acceso.

"Nuestro principal reto para conseguir una imagen más clara sigue siendo el acceso. Las aguas de las inundaciones siguen ahí, y muchas áreas aún están bajo las aguas", ha señalado Nicki Bennet, jefe de la ayuda humanitaria de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. "Pero más importante mientras las aguas retroceden, las carreteras y los puentes que ya no están hacen imposible llegar a algunas zonas si no es mediante helicópteros", ha añadido.

Pozos contaminados

Los supervivientes de las zonas más afectadas piden el suministro de agua potable, según ha indicado Shariyar Khan Bangash, el jefe del programa regional para la organización humanitaria World Vision, radicada en Peshawar. "Esta gente dice: ahora no necesitamos comida sino agua potable. Todos los pozos que les suministran agua están llenos de fango y no puedes utilizarlos", ha señalado a la BBC. "Entre los niños ya han comenzado los casos de diarrea y cólera. Ese es el riesgo principal ahora mismo. La escasez de comida ya ha llegado".

El ejército paquistaní se ha sumado a las tareas de rescate, mientras que Estados Unidos ha anunciado que destinará 10 millones de dólares en ayudas de emergencia. Con todo, algunos supervivientes se quejan de que la respuesta del Gobierno ha sido lenta e inadecuada. Las inundaciones están disminuyendo en algunas zonas, pero la previsión meteorológica anuncia más lluvias en la zona suroriental.

Gestión tardía

La respuesta del Gobierno a la catástrofe ha concitado las protestas de cientos de personas en la ciudad noroccidental de Peshawar, donde los supervivientes desplazados se han aglomerado en los refugios temporales durante la noche. "El Gobierno no nos está ayudando", ha indicado a la BBC el trabajador de 53 años Ejaz Khan, cuya casa, situada a las afueras de la ciudad, ha sido destruida por las inundaciones. "El centro escolar en el que me refugié está a rebosar de gente, sin planes adecuados de comida y medicina", ha señalado a France Presse.

Parte de la autopista norte-sur que discurre a través de la región fue reabierta ayer, aunque luego fue cerrada de nuevo. La breve apertura permitió la llegada de ayuda humanitaria a las zonas inundadas y a la vez permitía que la población pudiese alejarse. Las autoridades de Islamabad temen que cuando mejore el acceso a las zonas afectadas la imagen completa de la situación es mucho peor de lo que se ha mostrado hasta ahora, según informa la BBC.

Cerca de millón y medio de afectados

Las lluvias han dado un respiro pero aun así enormes zonas del noroeste de Pakistán siguen sumergidas. Las inundaciones han afectado a cerca de un millón y medio de personas, muchas de las cuales se encuentran desplazadas y a la espera de ayuda humanitaria. Otros muchos han perdido todas sus pertenencias y carecen de los medios para obtener su sustento. Los suministros de agua potable han sido contaminados por las inundaciones, lo que ha disparado los temores de que se extienda el contagio de enfermedades.

El ejército paquistaní señala que ha desplazado a la zona cerca de 30.000 tropas para sumarse a las tareas de ayuda, pero aun así el rescate de individuos requiere tiempo, algo crucial para la supervivencia de muchos. La autoridad provincial de gestión de desastres ha indicado que las imágenes aéreas muestran decenas de pueblos que han sido borradas del mapa por las inundaciones. "Estamos recibiendo información sobre la pérdidas humanas y materiales causadas por las inundaciones en toda la provincia", ha añadido el consejero de Información de la provincia, Mian Iftijar Hussein.