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La Casa Blanca levanta la moratoria a nuevas perforaciones petroleras

El 27 de mayo pasado, Obama había decretado la suspensión tras el vertido de la plataforma de BP en el golfo de México

La Casa Blanca levantará la moratoria que impide la apertura de nuevas plantas de exploración y perforación de petróleo en el golfo de México, impuesta por el presidente Barack Obama el 27 de mayo , después del accidente de la plataforma de BP frente a las costas de Luisiana, en el que murieron 11 trabajadores y que ocasionó el vertido del equivalente de 4,9 millones de barriles de crudo al océano.

Según ha confirmado este martes en rueda de prensa el portavoz de Obama, Robert Gibbs, la Casa Blanca levantará la moratoria esta misma semana. Tras el accidente, el presidente eliminó la Agencia de Gestión Mineral, dependiente del Departamento del Interior. Diversos informes internos del Gobierno, iniciados durante la presidencia de George Bush, revelaron una agencia corrupta, con un sistema de concesión de licencias viciado y regido por el nepotismo y la camaradería.

El levantamiento de la moratoria no implica que vaya a haber nuevas exploraciones en las próximas semanas. La Casa Blanca ha anunciado que impondrá nuevas normas para conceder permisos, y cuando las anuncie, las empresas deberán modificar sus solicitudes para cumplir con ellas. El Secretario del Interior, Ken Salazar, dijo en una conferencia el mes pasado que exigirá a las petroleras mejores sistemas de emergencia y técnicas de sellado más seguras, entre otras modificaciones.

Tras el accidente de la plataforma Deepwater Horizon, ocurrido en abril, se supo que el Gobierno de EE UU había eximido a sus administradores de tener un plan de emergencia en caso de que ocurriera un vertido. El ex presidente Bush había permitido que la Agencia de Gestión Minera sólo pidiera planes de respuesta en caso de vertido a las plataformas que se encontraran en las costas de Florida o las que tuvieran más de una perforación en el lecho marino frente a las costas de Luisiana o Tejas, entre otras condiciones.

Transocean, dueña de la plataforma accidentada, alquilada a BP, no tuvo que elaborar uno de esos planes de emergencia. Durante el vertido, BP probó diversas técnicas de sellado, infructuosamente, durante 86 días, hasta que logró activar, el 15 de julio, una de las válvulas de cierre. Desde entonces no ha emanado crudo al mar.