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El Gobierno de Marruecos tacha de racista a la prensa española en la crisis del Sáhara

El ministro de Comunicación acusa a los periodistas de manipular a la opinión pública en las informaciones sobre el Sáhara.- Respuesta de Rabat a la petición de Trinidad Jiménez para que se deje trabajar con libertad a la prensa española

El aire fresco de la libertad de expresión que se extendió por Marruecos tras la muerte de Hassan II se ha tornado en una atmósfera sofocante para los periodistas extranjeros y muy en especial para la prensa española. Los medios de comunicación marroquíes han aireado sin temor desde la llegada al trono de Mohamed VI, un rey que anunció promesas de modernización y progreso a su pueblo, escándalos del Gobierno y críticas a la monarquía, incluso han analizado la espinosa cuestión del Sáhara Occidental con espíritu abierto. Pero tras la crisisdesatadapor el desmantelamiento del campamento saharaui de Agdaym Izik el pasado lunes, el régimen ha llamado a la prensa local a cerrar filas en defensa de la "unidad nacional" mientras culpaba a los medios españoles de racismo y de falsear la verdad al informar sobre los sucesos de El Aaiún, la antigua capital colonial.

Para el el ministro de Comunicación y portavoz del Gobierno marroquí, Khalid Naciri, algunos medios españoles han caído en una deriva "racista y odiosa" hacia Rabat. En una conferencia de prensa celebrada anoche, el portavoz gubernamental de Rabat denunció a varios medios de comunicación, entre ellos EL PAÍS.

"Estos mismos medios nos tienen acostumbrados desde hace mucho tiempo, particularmente en lo que concierne nuestro Sáhara, a unos enfoques parciales y unas faltas de deontológica extremamente graves. Está probado que ya no se trata de simples errores profesionales o de lecturas sesgadas de los acontecimientos", agregó Naciri. "De hecho, asistimos al recurso sistemático a procedimientos falaces, técnicas innobles; manipulaciones abyectas, y a montajes inmundos, sobre los diferentes medios de comunicación españoles, agencias de noticias, prensa escrita, radio, televisión, páginas web..."

El ministro agregó que "es así como la agencia de noticias española Efe, que no ha dudado en difundir la mentira odiosa sobre la existencia de cadáveres en las calles de El Aaiún difundiendo la imagen de niños palestinos víctimas de bombardeos en Gaza en el 2006, presentándoles falazmente como víctimas de los acontecimientos en el Sáhara". Obvió Naciri la rectificación de la agencia Efe, así como que medios como EL PAÍS han hecho autocrítica sobre la difusión de esa foto sin comprobar su procedencia.

"Conviene citar también el comportamiento escandaloso del corresponsal del periódico español ABC en Marruecos, que se permitió calificar nuestro país de dictadura, y los marroquíes de colonos, este mismo periodista había mentido anunciando que las calles de El Aaíunm estaban llenas de cadáveres, mientras que está establecido que las fuerzas del orden marroquíes no han recurrido a las armas de fuego, tal y como está establecido por los testimonios de ONG marroquíes, y organizaciones nacionales e internacionales creíbles", afirmó el ministro. [El corresponsal del diario Abc en Marruecos desde 2002, Luis de Vega, fue informado el viernes de que se le retiraba la acreditación como periodista extranjero. "No ha habido una comunicación oficial. Pero me han hecho saber que ya no puedo trabajar", declaró De la Vega desde Rabat].

Naciri precisó que "el periodista de EL PAÍS Ignacio Cembrero se permitió publicar en la página web de su periódico, un comunicado inexistente atribuido a una coordinación del campamento de El Aaiíun reclamando 'la autodeterminación del pueblo saharaui". El ministro reconoció que EL PAÍS retiró la información poco después tras confirmar si inexactitud.

Rabat, por último, acusa abiertamente a un equipo de la Cadena SER "de ejercer clandestinamente [su profesión] en Marruecos". "Estamos ante un llamamiento al odio y una incitación a la violencia. Se trata también de una grave manipulación de la opinión pública española, con el fin de exacerbar sus sentimientos contra el Marruecos, para remontar contra él, en una auténtica deriva odiosa y racista", concluyó Naciri

Mientras, el periodista francés de Radio Exterior de España Guillaume Bontoux se encuentra "incomunicado y sin pasaporte" presuntamente en el aeropuerto de El Aaiún, a la espera de su expulsión, informaron a Efe fuentes españolas. Esas fuentes señalaron que Bontoux ha enviado un mensaje de texto SMS, escrito con aparente prisa, en el que sólo acierta a mencionar las palabras "aeropuerto, incomunicado, sin pasaporte" y "expulsión".