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La Red y nuestra libertad

Raúl Rivero es director técnico de la edición digital de EL PAÍS

Lo que estos días está sucediendo con la web de Wikileaks es el mejor ejemplo de por qué la llamada Neutralidad de la Red (y que los Gobiernos no controlen Internet) es la mayor amenaza contra la libertad a la que nos enfrentaremos en esta época.

Pero, antes de nada, no nos liemos: Amazon es una empresa y ha decidido que no quiere a Wikileaks en sus máquinas. Tendrán sus razones (confesables o no) y estoy seguro de que pagarán un peaje por ello. Es opinable pero los servidores son suyos y sus reglas también. Wikileaks tiene muchas más opciones y supongo que no serán los únicos cambios de ubicación que veremos.

Lo bueno del momento, aquello por lo que aún debemos alegrarnos (y aquello por lo que debemos luchar con el fin de conservarlo) es que nadie puede desenchufar de la Red, por muy molesto que sea, a wikileaks.org. A lo más que podrían llegar es a que el ICANN (el organismo que supervisa la concesión de dominios de Internet) les quitase el dominio "wikileaks.org". ¿Cúal sería la razón? ¿Que a EE UU le molesta? ¿Que son unos terroristas? ¿Y por qué no también a la CNN cuando escribe algo que a Irán le molesta?, o a Playboy porque le molesta a la Conferencia Episcopal... Hablamos de libertad, descentralización y neutralidad, algo a lo que los Gobiernos, formados por políticos a fin de cuentas, nunca se han enfrentado pero que beneficia enormemente a los ciudadanos. O sea, a todos nosotros.

Esta pérdida de control, que ahora sienten en sus propias carnes los Gobiernos, la han visto antes, entre otros, las telecos, las discográficas y todos aquellos acostumbrados a tenernos cautivos. Por eso la Neutralidad de la Red ha empezado a estar en peligro y los antedichos han comenzado a explicarnos que, aunque paguemos por acceder a Internet, ellos decidirán por qué contenidos tendremos que pagar más o menos y a entremezclar razonamientos técnicos (que, no nos engañemos, los hay) con otros que pretenden perpetuar un modelo de distribución que ya ha pasado. Que nadie se me altere: Sí, los medios también estamos metidos en todo esto pero, no lo dudéis, estamos haciendo nuestros deberes.

¿Cuál sería el siguiente paso? Pues si el ICANN bloquease el dominio, una pérdida de los principios de Internet. ¿Lo hará? No lo creo, pero sigue siendo el "único punto de decisión central" de una red absolutamente descentralizada y, por eso, están surgiendo voces que proponen que incluso que el DNS se descentralice totalmente. Incluso Tim Berners-Lee (el padre de la World Wide Web -WWW-) está buscando soluciones para extender el protocolo HTTP (las normas que su usan en cada transacción de la WWW) a un modelo P2P (en el que cada máquina habla con otra máquina sin intermediarios) que haga muchísimo más complicados los ataques distribuidos de denegación de servicio, también llamados ataques DDoS (de las siglas en inglés Distributed Denial of Service), como los que Wikileaks está sufriendo.

El momento es apasionante por muchas razones; pero, en lo relacionado con la Red, estamos decidiendo gran parte de nuestra libertad en el futuro.

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