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Seúl advierte de que lanzará una ofensiva aérea si hay más ataques norcoreanos

Estados Unidos y Japón realizan las mayores maniobras militares conjuntas cerca de la península coreana

Kim Kwan-jin jura decir la verdad durante su audiencia parlamentaria en la asamblea nacional de Seúl. EFE

El designado ministro de Defensa de Corea del Sur, Kim Kwan-jin, ha declarado en la Asamblea Nacional, durante la sesión parlamentaria para su confirmación en el cargo, que en caso de que haya un nuevo ataque de Corea del Norte, Seúl responderá con bombardeos aéreos sobre el vecino país. Kim Kwan-jin fue designado para ese puesto el 26 de noviembre en sustitución de Kim Tae-young, quien dimitió por las críticas que tachaban de blanda y tardía la respuesta militar al ataque norcoreano, en el que murieron surcoreanos -dos civiles y dos marines- en la isla de Yeonpyeong.

En el ataque, que se produjo el 23 de noviembre, Corea del Norte disparó cerca de 170 disparos de artillería contra esta isla, situada en la frontera intercoreana en el mar Amarillo (mar Occidental), y provocó, además de los cuatro muertos, 18 heridos y cuantiosos daños materiales. El Ejército surcoreano respondió con cerca de 80 proyectiles que, según algunas fuentes militares, causaron daños "sustanciales" en el Norte, algo disputado por expertos que aseguran, basándose en imágenes por satélite, que Corea del Sur erró sus objetivos.

El nuevo titular de Defensa ha reconocido que el Ejército "fracasó a la hora de llevar a cabo su deber básico de proteger la vida de las personas y sus propiedades" y ha calificado ese suceso de "la crisis más grave" para la seguridad del país desde el fin de la Guerra de Corea (1950-1953). Por su parte, el diputado Kim Hak-song ha señalado que el ataque de Corea del Norte fue un "auténtico acto de guerra" y ha exigido que, si se producen nuevas hostilidades, los militares utilicen los cazas F-15K y KF-16 para destrozar las baterías de Corea del Norte.

Nuevas maniobras con fuego real en el mar Amarillo

En paralelo, el Ejército de Corea del Sur ha anunciado que lanzará "lo antes posible" maniobras de artillería con fuego real en las islas del mar Amarillo próximas a la frontera con el Norte. "Tenemos intención de reanudar maniobras de artillería con fuego real cerca de las cinco islas en el mar Amarillo, incluida Yeonpyeong, lo antes posible", ha declarado un miembro de la Jefatura del Estado Mayor citado por la agencia Yonhap. La cúpula militar planea llevar a cabo dichas maniobras en 29 emplazamientos distintos, pero todavía no ha decidido las fechas para ello.

Desde el ataque, las fuerzas del Sur observan de cerca los movimientos militares de su país vecino y se preparan para hacer frente a cualquier provocación. Figuras relevantes del Gobierno, entre ellos el jefe del Servicio Nacional de Inteligencia, estiman que es probable que Pyongyang vuelva a atacar. En tal caso, se prevé un ataque a los altavoces que transmiten propaganda del Sur en la frontera común y a los buques de guerra desplegados en el mar Amarillo. Corea del Sur ya ha realizado maniobras militares en la zona con Estados Unidos, que hoy ha iniciado otras pruebas con Japón en aguas cercanas a la península coreana. Se trata de las maniobras conjuntas más amplias que realizan ambos países, destinadas a interceptar supuestos ataques con misiles sobre el archipiélago nipón.

Militares surcoreanos observan dichas maniobras, en las que participan 34.000 soldados japoneses y 10.000 estadounidenses. Según informa la agencia Kyodo, los ejercicios se desarrollan hasta el día 10 en los alrededores de bases militares en el Mar de Japón (Mar del Este) y cerca del archipiélago de Okinawa y de las islas Nansei. En estas maniobras participan 40 barcos nipones y 20 de EE UU, entre ellos el portaaviones nuclear de EE UU George Washington, en el que varios militares de Corea del Sur se sumarán como observadores a los ejercicios. También toman parte 250 aviones japoneses y 150 estadounidenses, junto a los destructores nipones equipados con el sistema antiaéreo Aegis, capaces de interceptar misiles balísticos. El objetivo de estas maniobras es responder a eventuales ataques con misiles balísticos y defender las lejanas islas japonesas.