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La ausencia de Zapatero y las filtraciones de Wikileaks marcan la XX Cumbre Iberoamericana

Hugo Chávez, Porfirio Lobo y Evo Morales son otras ausencias destacadas

Los líderes iberoamericanos se dan cita a partir hoy viernes en la localidad turística de Mar del Plata (Argentina) para celebrar su décima cita anual, sobre la que planean inevitablemente las filtraciones de Wikileaks que está publicando EL PAÍS, que han revelado conversaciones con funcionarios estadounidenses que pueden resultar incómodas en algunos casos para las relaciones entre los países de la región. Los cancilleres se reunirán a puerta cerrada para perfilar los documentos que suscribirán el sábado los jefes de Estado y de Gobierno. El primer mandatario en llegar a Mar del Plata fue el presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva, que arribó ayer cerca de las 16.30 hora local. Los reyes de España aterrizaron anoche.

La Cumbre Iberoamericana de Mar del Plata se iba a recordar como el de la vuelta del presidente venezolano, Hugo Chávez, tras dos años de ausencia después de que el Rey le mandara callar públicamente en uno de los debates de la reunión de Santiago de Chile en 2007, lo que provocó una grave crisis diplomática entre los dos países. Sin embargo, los medios de comunicación argentinos recogen que a última hora Chávez ha decidido no asistir y quedarse en su país por la emergencia decretada por las inundaciones, que ya han provocado más de 30 muertos.

Otra ausencia relevante es la del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha cancelado su asistencia por las nuevas medidas que se dispone a aprobar su Gobierno para frenar el acoso de los mercados. La no comparecencia de Zapatero ha causado estupor en la cumbre. La ministra de Defensa, Trinidad Jiménez, ha asegurado que "hay razones justificadas" y "asuntos urgentes" que la justifican, por lo que "espero que se pueda entender". El problema, ha alegado, es que "justo en este momento" el presidente español está abordando con sus homólogos europeos las medidas que debe adoptar la UE en defensa del euro, lo que le obliga a permanecer en Madrid. Tras recordar que Zapatero habló ayer con la anfitriona del encuentro, Cristina Fernández de Kirchner -quien intentó convencerle para que acudiera a Argentina, aunque fuese por unas horas- ha subrayado que España estará representada en la cumbre "al más alto nivel" por el Rey.

Por otro lado, Jiménez ha insistido en restar importancia a la filtración de los cables del Departamento de EE UU ya que, a su juicio, solo reflejan "lo que una parte opina de la otra", por lo que no son más que "impresiones subjetivas de una de las partes". De cara al futuro, ha admitido, "supongo que tendremos que fortalecer los sistemas de comunicación, que en España son muy sólidos".

El programa oficial

Tampoco acudirá el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, al que Argentina, anfitriona de la cita, se ha negado a invitar. Todavía más llamativo es el caso presidente de Bolivia, Evo Morales, que tenía previsto asistir a la cumbre pero que no acudirá finalmente. Le sustituirá el vicepresidente Alvaro García Linera. Aunque desde La Paz se liga su ausencia a una reciente operación de rodilla, la decisión de Morales se produce después de que se hayan publicado unos telegramas diplomáticos obtenidos por Wikileaks en los que funcionarios estadounidenses afirmaban que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, cooperaría con EE UU en Bolivia, pero aconsejaba a Washington ser "cuidadoso" para que no pareciera una "operación política" contra Morales.

Los cables desvelados por Wikileaks también señalan que el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim, comunicó en 2009 al entonces embajador estadounidense en Brasilia, Clifford Sobel, que Morales padecía un tumor en la nariz y que Brasil le había ofrecido recibir tratamiento médico en Sao Paulo, una información que el Gobierno boliviano ha desmentido. España no se libra de revelaciones incómodas. Un cable enviado desde la legación estadounidense en Madrid en mayo de 2008 pone en boca del secretario general de la Presidencia del Gobierno español, Bernardino León, la afirmación de que las empresas españolas están "preocupadas por el tono populista" del Ejecutivo de Cristina Fernández, por la "polariación política" y por el "nivel de corrupción". La delegación española aún no tiene cerrado el encuentro inicialmente previsto entre el Rey y Cristina Fernández.

Desde los organizadores de la cumbre a alguno de los presidentes iberoamericanos, como el paraguayo Fernando Lugo, han reconocido que los líderes aborden las filtraciones durante su reunión en Mar del Plata. Fuentes de la Presidencia argentina citadas por el diario La Nación aseguran que "será difícil" que se abstraigan del caso Wikileaks, aunque intenten "mirar para otro lado". Los encuentros bilaterales que los jefes de Estado y de Gobierno aprovechan para celebrar en el marco de la cumbre o el almuerzo más íntimo que mantienen desde 2007 sin la presencia de sus delegaciones será el marco previsible en que traten, si deciden hacerlo, las filtraciones, ya que este tema no figura en la agenda formal del encuentro.

El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, ha admitido que los cables pueden aparecer "en los debates entre los presidentes" aunque no cree que este tema "complique las relaciones diplomáticas entre los países" y descarta en principio que los líderes hagan alusión a la cuestión en los documentos que se cierren en la cumbre. Al margen del interés mediático que suscita este asunto, la cumbre persigue crear un fondo solidario de más de 3.000 millones de euros para ayudar a los países más pobres de la comunidad a cumplir una serie de objetivos en educación en el horizonte de 2021. El fondo se nutrirá de "donaciones" que hagan empresas e instituciones y se enmarca dentro de un plan educativo que la Comunidad Iberoamericana de Naciones prevé adoptar en la cumbre y por el que se comprometerá a invertir 76.000 millones. México y Brasil son los países que desembolsarán un mayor presupuesto.