Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

La UE quiere evitar el hundimiento del Estado egipcio

Los ministros de Exteriores de la UE se reúnen hoy en Bruselas para dar una respuesta unitaria a la situación en el país árabe. Cameron advierte a Egipto que la "represión terminará mal"

Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea se reúnen hoy en Bruselas acuciados por la crisis en Egipto, sobre la que deben emitir una resolución que también incluirá lo ocurrido en Túnez. La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, ha llamado al presidente egipcio, Hosni Mubarak, a entablar diálogo "inmediatamente" con la oposición para poner en marcha reformas que satisfagan los intereses de la población. "Es esencial que todo el mundo, y esto incluye especialmente a las fuerzas policiales, muestre contención para evitar más violencia. Insto a las autoridades a liberar inmediatamente a todos los manifestantes pacíficos que están detenidos", ha agregado Ashton.

"Las aspiraciones legítimas deben responderse. Sus aspiraciones para un futuro justo y mejor deben cumplirse con respuestas urgentes, decididas y concretas y con pasos reales", ha instado Ashton en declaraciones a la prensa a su llegada al Consejo de ministros de Exteriores de la UE donde hoy analizarán las revueltas sociales que se han vivido en países como Túnez y Egipto. Además, ha pedido al Ejecutivo egipcio que popicie un "diálogo abierto y serio con los partidos de la oposición y la sociedad civil". "Creemos que debe ocurrir ahora", ha apostillado.

"La UE tiene en el centro la democracia, estado de derecho y Derechos Humanos. Estos son nuestros valores y creemos que deben ser respetados por las autoridades egipcias", ha insistido. En lo que no se ha querido pronunciar la jefa de la diplomacia europea es en si la UE apoyaría la salida de Mubarak del poder, tal y como pide la mayoría de los egipcios. "El pueblo de Egipto tiene que decidir su futuro. Nosotros decimos que debe haber un diálogo pacífico y abierto que avance", ha insistido. "Es muy importante que la UE esté lista para ayudar ahora a Egipto y en el futuro", ha subrayado la jefa de la diplomacia europea.

"La Unión está a favor de una transición ordenada y de que se reconozcan las aspiraciones legítimas del pueblo egipcio, al tiempo que está interesada en que el Estado no se hunda", ha dicho por su parte el ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, a quien inquieta el potencial cierre del canal de Suez y la llegada al poder de los islamistas Hermanos Musulmanes.

La reunión de los embajadores de los ministros de las 27 diplomacias europeas es la que mantienen de manera regular cada mes y tiene otros temas en la agenda (Irán, Bielorrusia, la protección a los cristianos en el mundo, Albania), aunque el foco está puesto en Egipto. Hizo falta llegar al viernes por la tarde para que esa revuelta popular fuera incluida en la agenda, a pesar de que las calles egipcias ardían desde el martes anterior. En un principio los ministros solo tenían previsto tratar hoy de la situación en Túnez.

"Queremos que la transición en Egipto sea ordenada, que respete los derechos del pueblo, pero teniendo cuidado con el extremismo islámico", declara Frattini en una reunión matinal con un grupo de cinco corresponsales en Bruselas. "La estabilidad de Egipto es fundamental apara el Mediterráneo y para Europa. Hay que evitar que se cierre el canal de Suez". El jefe de la diplomacia italiana valora la contención del Ejército y subraya que "hay que evitar derivas autoritarias".

Si la UE apoya las aspiraciones populares de Túnez y Egipto, no se atreve hacer lo mismo con otros países del norte de África que adolecen de las mismas carencias estructurales que han echado a la calle a tunecinos y egipcios. "No son colonias europeas", dice Frattini para explicar ese silencio. "Debemos seguir las aspiraciones populares. No ofrecer soluciones y que las adopten".

Ante la posible irrupción en Egipto del islamismo que representan los Hermanos Musulmanes, el ministro italiano ha subrayado que la UE no quiere manifestar sus preferencias políticas, aunque hace una precisión significativa: "A Europa no le interesa tener en su vecindario un país en el que los radicales tengan el poder".

El primer ministro británico, David Cameron, ha advertido a Egipto de que "la represión" de las protestas no pondrá fin a la revolución en las calles, informa la agencia Reuters. "Si se opta por la represión, todo acabará muy mal en Egipto. Será malo para el mundo. Es la solución equivocada", ha dicho. No obstante, Cameron ha evitado pedir la salida de la presidencia de Hosni Mubarak y se ha limitado a unirse al llamamiento de Obama y reclamar "una transición ordenada. "