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Las autoridades mexicanas suspenden la proyección del documental que desnuda las miserias de su sistema judicial

Las 200 copias de 'Presunto Culpable', en exhibición hasta ayer, serán enlatadas a la espera de un trámite judicial que algunos ya denuncian como intento de censura

Algo más de 430.000 habían visto hasta ayer Presunto Culpable, el documental que narra los 28 meses que un joven, José Antonio Zúñiga, pasó en una cárcel mexicana por un asesinato que no cometió. A partir de hoy, nadie más podrá ver el filme: las 200 copias que hasta ayer se exhibían en los cines serán retiradas a la espera de un trámite judicial que algunos ya califican de intento de censura.

Estrenada en México el pasado 18 de febrero, y con más una docena de premios en festivales internacionales, Presunto Culpable muestra con crudeza y notable calidad cinematográfica la historia de una víctima más del sistema judicial mexicano, en el que un endeble testimonio puede llevar a una persona a la cárcel, mantenerlo encerrado durante meses antes de ser declarado culpable por un juez al que ni siquiera vio, y enfrentar una pena de 20 años de prisión después de los pésimos oficios de un abogado defensor que más tarde se sabría que ni siquiera contaba con el título profesional debido.

Esa es parte de la historia de José Antonio Zúñiga, que seguiría hoy en prisión si el destino no le hubiera puesto en el camino a dos jóvenes abogados -Roberto Hernández y Tania Negrete, codirectores de la película-, que no solo se interesaron por su caso, sino que lograron la inédita autorización para meter cámaras y filmar la reposición del juicio de Toño, proceso en el que el cinismo de policías, fiscal, juez e, incluso, del principal testigo dota al documental de notables momentos que han provocado gritos de indignación de los asistentes a las salas de cine.

Y ha sido, precisamente, el testigo quien, al menos formalmente, ha logrado que sea retirada de las salas la película mexicana más polémica en mucho tiempo. Víctor Daniel Reyes Bravo, primo del asesinado y cuyo testimonio inicialmente hundió a Toño, ha iniciado un juicio por supuestas violaciones de sus derechos fundamentales. Alega que nunca autorizó que le grabasen y que el ser protagonista de Presunto Culpable le ha afectado en sus garantías individuales. Una juez federal ha declarado la suspensión provisional del filme y en las próximas 72 horas tendrá que determinar, tras evaluar lo que las partes expongan, si la suspensión de la cinta se mantiene durante lo que dure este nuevo juicio.

"Se trata de un intento de censura", han manifestado Hernández y Negrete nada más conocerse que la Secretaría de Gobernación (Ministerio del Interior) acatará la decisión provisional de la juez y pedirá que se suspenda la exhibición de Presunto Culpable. Dos cosas son seguras: aún más gente querrá ver el documental y se especulará sobre las verdaderas motivaciones que hicieron que el testigo iniciara un proceso judicial para tratar de detener el retrato más demoledor de lo que puede llegar a ser un juicio en México.