La gran filtración

"Ábrelo y di ahhhh: Sistema venezolano de salud"

La mayoría de los graduados en medicina se marchan fuera de Venezuela y hay cientos de plazas vacantes en los hospitales, según un informe de Wikileaks

FRANCISCO PEREGIL Madrid 9 MAR 2011 - 19:08 CET

Médicos que aspiran a marcharse fuera del país, falta de recursos, imposibilidad de cubrir las plazas vacantes, tanto en la sanidad pública como en la privada... Ese es el panorama que describe sobre Venezuela la embajada estadounidense en un cable despachado en noviembre de 2008 y cuyo título trata de expresar el horror que sintieron en la embajada al analizar la situación: "Ábrelo y di Ahhhhh: Sistema venezolano de salud".

Los diplomáticos hablaron, entre otras fuentes, con un especialista del hospital general Guarenas-Guatire, dependiente del Ministerio de Salud. El doctor, cuyo nombre solicitaban proteger en la embajada, afirmaba que había unas 72 plazas vacantes de médicos en el hospital imposibles de cubrir. "Los cirujanos no pueden operar porque no hay anestesistas suficientes. Y los doctores deben asignar sus tratamientos con mucho cuidado porque no hay médicos suficientes en el turno de noche".

Las condiciones del hospital Guarenas-Guatire reflejaba las carencias del Estado, según el informe. "Nuestra fuente indicó que aproximadamente entre el 80 y el 90% de las mujeres que dan a luz tienen menos de 18 años. El centro proporciona píldoras, preservativos y otros anticonceptivos de forma gratuita; sin embargo, la educación sexual no es un tema que interese a la población local. En palabras de nuestra fuente: 'la gente está demasiado preocupada en buscar comida: no piensan en la educación sexual o la contracepción", indicaba el informe. A la hora de proporcionar vacunas a los niños, nunca hay suficientes. "Y a menudo, son incompatibles con las que se han administrado previamente", añade el documento.

El mismo médico aseguraba que de los 2010 doctores que se graduaron en su promoción, sólo el 60% permanecía aún en Venezuela. El salario medio de un médico residente era de unos 696 dólares al mes. La mayoría de los médicos que trabajaban en el sistema público tenían que buscar otro empleo en la sanidad privada. Pero en la privada las condiciones no eran mucho más alentadoras, según el despacho filtrado. Un médico del Hospital Oncológico Padre Machado afirmaba que también había escasez de medios y especialistas. "Nos explicó que sólo había disponibles medicamentos genéricos, producidos en India y Cuba, de desconocida calidad. (...) Añadió que los salarios en los hospitales privados no eran competitivos con los de Europa o Estados Unidos".

Los diplomáticos efectuaron una investigación informal entre la gente que solicitaba visado en la embajada por razones médicas. Uno de los solicitantes se había quedado parapléjico después de una complicación con la anestesia. Aunque a la mayoría de los solicitantes el seguro les cubría el tratamiento en Venezuela, los enfermos contaban con sus propios fondos o con el apoyo económico del Gobierno para ser operados en Estados Unidos.

Los diplomáticos se mostraban también preocupados por la posibilidad de que el Gobierno nacionalizase algunas clínicas y hospitales privados, entre ellos, uno que frecuentaba el personal de la embajada. Una de las doctoras consultadas explicó que el Gobierno de Venezuela ofreció en 2004 renovar el hospital Oncológico Padre Machado. "El Gobierno renovó el hospital y al mismo tiempo renovó la dirección del hospital y dejó representantes del Gobierno a cargo del hospital privado", concluye el despacho.

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