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EE UU alerta de radiaciones "extremadamente altas" en la central nuclear de Fukushima

El Organismo Internacional de la Energía Atómica constata daños en tres reactores de la central.- Cuatro de los seis reactores de la planta atómica japonesa tienen problemas.- EE UU pide a sus ciudadanos que no se acerquen a menos de 80 kilómetros de la central

Situación de los reactores de la central de Fukushima afectados por el terremoto y el tsunami.
Situación de los reactores de la central de Fukushima afectados por el terremoto y el tsunami. EL PAÍS

Las radiaciones en la central de Fukushima, seriamente dañada por el terremoto y el tsunami del pasado viernes, son "extremadamente altas" según la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos (NRC, siglas en inglés). El presidente de ese organismo, Gregory Jaczko, ha dicho en una comisión parlamentaria que hay "altos niveles de radiación" alrededor del reactor 4, lo que complica el trabajo de los operarios que trabajan allí. "Las dosis [de radiación] que podrían recibir pueden ser potencialmente letales en un breve periodo de tiempo". Aunque hoy el Organismo Internacional de Energía Atómica ha confirmado que los núcleos de los reactores 1, 2 y 3 de la central están dañados; la principal fuente de radiaciones ahora mismo está en el reactor 4, cuya piscina de residuos ha experimentado una bajada en el nivel de agua dejando al aire las barras de combustible usado, que son altamente contaminantes. EE UU ha pedido a sus ciudadanos que viven a menos de 80 kilómetros de la central que abandonen el área o eviten salir de casa; mientras, Reino Unidos, siguiendo el ejemplo de Francia, ha informado a sus nacionales de que deben plantearse la posibilidad de irse de Tokio, a 240 kilómetros de la planta de Fukushima I.

El reactor 4 experimentó anoche (mañana en Japón), un segundo incendio en su edifico. Precisamente ese reactor no presenta dificultades ya que estaba sin combustible en el momento del terremoto por labores de mantenimiento. La posibilidad de una fuga radiactiva está en la piscina de combustible usado, que se ha vaciado de agua, según la autoridad nuclear estadounidense, dejando al descubierto las barras de combustible usado, que son más radiactivas que cuando están en funcionamiento. En el momento en que las barras se reemplazan por unas nuevas, la viejas son depositadas en una pileta y cubiertas de agua, que circula por un circuito cerrado para refrigerar las barras. La NISA había informado previamente que se estaba preparando la inyección de agua tanto en esa piscina como en la del reactor 3, cuyo nivel de agua también ha descendido.

Sin embargo, siempre de acuerdo con la Comisión de Regulación Nuclear estadounidense, la subida de radiación podría dificultar los trabajos necesarios para recuperar el control en ese edificio, seriamente dañado por los dos fuegos que se han producido en los últimos días. La subida de los niveles de radiactividad ya provocó la pasada noche una evacuación durante unas horas de los trabajadores que quedaban en la central. Eran medio centenar de personas, ya que la mayoría de los 800 que en principio estaban, habían sido evacuados un día antes tras el empeoramiento de la situación. Tras unas horas con la central vacía, 180 operarios volvieron a Fukushima en un nuevo esfuerzo para refrigerar los reactores y las piscinas de combustible usado de la central. En los últimos días se ha intentado incluso con helicópteros, pero la operación ha tenido que ser abortada por los altos índices de radiactividad. No obstante, el Gobierno nipón mantiene la zona de evacuación en 20 kilómetros a la redonda de la planta y sostiene que los niveles radiactivos detectados no son perjudiciales para la salud.

Ayuda de EE UU

Estados Unidos tiene dos expertos sobre el terreno que tienen como misión informar a la embajada estadounidense sobre el desarrollo de los acontecimientos dentro de un equipo de la Agencia Internacional estadounidense para el Desarrollo (USAID) .

Además de pedir precaución a sus ciudadanos que vivan a menos de 80 kilómetros de la central, el Pentágono ha anunciado la prohibición a todo su personal de entrar en esa área sin una autorización especial. Puesto que el Ejército estadounidense participa en las labores de emergencia, también ha anunciado que administrará tabletas de yoduro de potasio como medida preventiva a sus tripulaciones aéreas, un elemento encaminado a reducir el riesgo de las partículas radiactivas sobre la glándula tiroides.

En rueda de prensa en la Casa Blanca, Jaczko ha informado de que la NRC ha respondido a la petición de ayuda del Gobierno japonés para enfriar los reactores nucleares. "Es una situación seria y seguiremos aportando toda la asistencia que se nos pida", declaró Jaczko.

Tanto Jackzo como el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, han reiterado que pese a lo ocurrido en Japón, el Gobierno no variar su política de apoyo a la energía nuclear, uno de los pilares de la estrategia energética del presidente Barack Obama para reducir la dependencia del petróleo extranjero.

Visita del OIEA

El director del OIEA, el japonés Yukiya Amano, ha anunciado que el jueves se desplazará hasta el país para obtener datos de primera mano y ayudar a gestionar la crisis. Sus palabras, tras quejarse de falta de comunicación con las autoridades japonesas, han supuesto también la confirmación de que se está produciendo una fusión en el núcleo de esos reactores, lo que incrementa las posibilidades de una fuga radiactiva.

Los problemas se acumulan en cuatro de los seis reactores de la central. El número 3 es el que mejor ejemplifica la situación: su núcleo se ha fundido al menos parcialmente y los sistemas de refrigeración no funcionan, situación que también se da en otros los reactores 1 y 2; se cree que hay daños en la estructura de contención, sospecha que se extiende al número 2; el edificio está seriamente dañado, como el del reactor 1; y en la piscina que almacena el combustible gastado, altamente radiactivo, ha bajado el nivel de agua, lo que preocupa a la agencia nuclear japonesa (NISA), cuya inquietud se extiende por el mismo motivo al reactor 4. La única nota mínimamente positiva es que, según ha dicho el gabinete de crisis del Gobierno japonés, los daños en la estructura de contención no parecen graves, una coraza fundamental para evitar una gran fuga radiactiva si se produjera una explosión en el núcleo. Con todo, la compañía que gestiona la central (la Tokyo Electric Power Company; abreviada como TEPCO) continúa inyectando agua de mar en los reactores 1, 2 y 3 para enfriarlos cuanto antes y evitar fugas. Los daños en las barras de combustible pueden ser el primer paso para que se funda el núcleo, ya que se calientan y comienzan a fundirse con los elementos metálicos que contienen. Se forma entonces un magma metálico muy radiactivo. Si la contención aguanta puede quedar dentro del edificio (lo que ocurrió en Three Mile Island, en EE UU en 1979). Si la contención falla y esa radiación sale fuera, la tragedia podría alcanzar consecuencias imprevisibles. [consulta en este gráfico los distintos componentes del reactor].

Segundo incendio en el reactor 4

El estado de los cuatro reactores afectados en la central cambia constantemente y las informaciones que facilitan tanto las autoridades niponas como la empresa TEPCO no contribuyen demasiado a hacerse una idea de la situación. El director del OIEA ya se quejó ayer de la falta de información que se suministraba al organismo y dijo que intentaría solventarlo. 24 horas después, Yukiya Amano ha anunciado que estará mañana de visita en Japón para obtener información de primera mano. "La situación ha evolucionado y es muy seria", ha dicho hoy desde Viena (Austria), donde se encuentra la sede del organismo de Naciones Unidas. Por contra, ha asegurado que no se puede decir que la situación esté "fuera de control" tal y como ayer aseguró el comisario europeo de Energía, Günter Öttinger.

La OMS dice que no hay riesgo para la salud

La Organización Mundial de la Salud se ha unido al mensaje tranquilizador del Gobierno nipón. Según su representante en China, no hay evidencias de una importante emisión de radiación desde la planta japonesa. Por eso, ha pedido a la población que mantenga la calma y no se deje llevar por rumores ni los difundan. "La OMS quiere asegurar a los Gobiernos y a la población que no hay pruebas en este momento de ninguna importante propagación internacional desde la planta nuclear", ha asegurado en una nota Michael O'Leary, representante de la OMS en China. Tampoco cree que haya peligro para la salud para la gente fuera de la zona de evacuación.

No obstante, la población de la prefectura de Fukushima está muy intranquila y cada vez más airada, según ha declarado hoy el Gobernador. "La inquietud y la cólera del pueblo de Fukushima están desbordados", ha dicho Yuhei Sato, que ha pedido al conjunto de la población solidaridad con los evacuados y los afectados.

Reacciones en el exterior

La situación en Fukushima está causando una ola de respuestas de todo tipo en el exterior. Desde las revisiones de las políticas nucleares domésticas, a lo que se acaba de apuntar china, a reuniones de emergencia para tratar la situación. Pekín ha suspendido la aprobación de construcción de nuevas plantas nucleares y está haciendo nuevos controles de seguridad en las ya existentes, según ha anunciado el Gobierno. Los planes nucleares de china, los más ambiciosos del mundo, se verán pues decelerados. China está construyendo actualmente 28 reactores.

Mientras, Francia ha pedido una reunión de los ministros de Finanzas y responsables de los bancos centrales de los países del G-7 para hacer frente a la crisis de Japón, lo que incluiría la compra de deuda japonesa, según ha anunciado la ministra francesa del ramo, Christine Lagarde. El propósito, según ha dicho, sería "ver cómo podemos tomar parte en los asuntos de deuda [japonesa] y cómo podemos reaccionar desde un punto de vista financiero".

Consulta en este cuadro el último informe de la Agencia Japonesa de la Energía Atómica (PDF).