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China muestra su preocupación por el vertido de agua radiactiva al mar en Japón

El Ministerio de Exteriores chino exige a Japón mejor información sobre la crisis nuclear en Fukushima y que asegure la protección del medio ambiente marino

El Gobierno chino ha dado hoy la muestra más clara de preocupación en público por la crisis atómica de la planta japonesa de Fukushima desde que comenzó el desastre causado por el terremoto y el tsunami que devastó la costa nororiental de Japón el pasado 11 de marzo. Pekín ha dicho que está inquieto por el vertido de agua radiactiva al mar desde la planta. "Como vecino de Japón, manifestamos de forma natural nuestra preocupación por esto. Esperamos que Japón actúe de acuerdo con las leyes internacionales y adopte medidas efectivas para proteger el medio marino", ha dicho Hong Lei, portavoz del Ministerio de Exteriores, en un comunicado, como informa Reuters. "China está siguiendo de cerca el desarrollo de los acontecimientos, estamos llevando a cabo al mismo tiempo nuestra evaluación especializada, y continuaremos manteniendo un estrecho contacto con Japón. Pedimos a Japón que proporcione la información relevante al lado de chino de forma rápida, completa y precisa".

Fukushima ha estado vertiendo agua radiactiva de forma intencionada al océano para liberar espacio en el que almacenar otra más contaminada. Una parte de la radiación se diluye en el mar, y Tokio ha asegurado que la medida no afectará a la seguridad del pescado en la zona. La central nuclear se encuentra en la costa oriental de Japón, mientras que China está frente a su costa occidental.

La inquietud de Pekín no se debe solo al vertido de agua. Las autoridades chinas han detectado trazas de yodo radiactivo en espinacas cultivadas en la ciudad de Tianjin, la provincia de Henan y la propia capital china, aunque en niveles muy bajos y no dañinos para la salud, según el Gobierno. El Ministerio de Sanidad dijo el miércoles que la contaminación se ha producido por la lluvia caída, que depositó partículas radiactivas en la verdura, y aseguró que basta lavar las hojas de las espinacas para quitar la radiación. Es el primer caso de alimentos producidos en China que han resultados contaminados desde que Pekín ordenó que se realizaran controles a la comida y el agua, debido a la crisis atómica.

Las autoridades chinas han encontrado también radiación en niveles muy bajos en el aire en 22 provincias, y han detectado 10 casos de contaminación radiactiva en pasajeros, aviones, barcos y contenedores procedentes de Japón desde el 16 de marzo.

La fuga de radiación a la atmósfera en Japón ha asustado a muchos chinos, que al inicio de la crisis se lanzaron a comprar sal, en la errónea creencia que el yodo que contiene podría protegerles. El Gobierno japonés ha sido muy criticado por su falta de transparencia tanto dentro como fuera de sus fronteras. Diferentes Gobiernos extranjeros, organizaciones medioambientales y el Organismo Internacional de la Energía Atómica le han pedido que suministre más información, y lo haga con mayor rapidez y claridad.