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Bruselas propone suspender Schengen "en condiciones estrictas"

El plan responde a las peticiones de Sarkozy y Berlusconi y será debatido la próxima semana por los ministros del Interior

"Los acontecimientos extraordinarios en la otra orilla del Mediterráneo exigen cambios en la política europea" de migración y asilo, según la comisaria de Interior, Cecilia Malmström, quien esta mañana ha anunciado su propósito de proponer a los Veintisiete la suspensión del Tratado Schengen, sobre libre circulación de personas, "en condiciones estrictas y bajo vigilancia europea". El plan de acción será discutido la próxima semana por los ministros de Interior de la Unión.

En una comunicación que Malström eleva a la instituciones comunitarias, la comisaria se hace aparentemente solidaria con las reclamaciones de reforma de Schengen planteadas por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi a la luz de la llegada de más de 20.000 tunecinos a Italia desde enero tras las revueltas populares en los países árabes, con intenciones aparentes de viajar a Francia y otros países europeos.

La idea es establecer un nuevo mecanismo de control cuando un Estado "no es capaz de cumplir sus obligaciones de controlar su parte de la frontera externa o donde una sección concreta de la frontera exterior se ve sometida a una gran presión debido a acontecimientos externos", señala la propuesta de la Comisión, que también apunta que "reducirá la necesidad de adoptar medidas unilaterales por los Estados como la reintroducción temporal de controles fronterizos internos o intensificar los controles policiales en la regiones fronterizas internas". La zona Schengen comprende todos los países de la UE excepto Irlanda, Reino Unido, Chipre, Bulgaria y Rumania, junto a los extracomuniarios Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein.

Aunque sea "para ser utilizado como último recursos en situaciones verdaderamente críticas", como señala el plan de Malmström, "puede hacerse necesario un mecanismo que permita una reintroducción coordinada y temporal de los controles en una o en diversas partes de la frontera interna". Sobre cuál sea el sistema y cómo aplicarlo sigue trabajando la Comisión, pero debería aplicarse por un "periodo limitado y predeterminado mientras se adoptan otras medidas (de emergencia) para estabilizar la situación".

El pasado 17 de abril, Francia decidió cortar el tráfico de trenes desde Italia para evitar la entrada de inmigrantes norafricanos, a los que Roma había dado un permiso temporal. La decisión francesa fue avalada posteriormente por Bruselas.

En la actualidad los países pueden reintroducir unilateramente los controles fronterizos interiores alegando motivos de seguridad u orden público, como hizo el Gobierno francés en este caso, o en numerosos acontecimientos deportivos. Un representante de la Comisión explicó este lunes en la Eurocámara que el objetivo de Bruselas es "sustituir la reintroducción unilateral de controles fronterizos por un mecanismo comunitario".

Las propuestas deberán ser debatidas y concretadas la próxima semana por los ministros de Interior. "Quiero discutir con los Estados la posibilidad" de introducir esas medidas, insistió Malmström, como si estuviera tomando distancias del plan elaborado por sus servicios. "El mecanismo de suspensión deberá ser aplicado en circunstancias estrictas", insiste Malmström, quien pide que la reforma de Schengen se realice "pensando no en lo que ha ocurrido ahora, sino pensando en el futuro".