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La detención del director del FMI

La juez niega la libertad bajo fianza a Strauss-Kahn

El político francés tendrá que comparecer de nuevo por la acusación de agresión sexual a una camarera el próximo 20 de mayo

Un momento de la vista que ha tenido hoy lugar en la corte de Manhattan.
Un momento de la vista que ha tenido hoy lugar en la corte de Manhattan. EMMANUEL DUNAND (AFP)

La juez de Manhattan Melissa Jackson ha negado la libertad bajo fianza para el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, quien permanecerá bajo custodia acusado de agresión sexual a una camarera de un hotel de Nueva York. La fiscalía ha expresado durante la vista su temor ante la posible huida del político francés con dirección a Francia. Si así fuera, ha defendido la acusación, no podrían obligarle a volver. La defensa de Strauss-Kahn ha negado los seis cargos de los que se le acusa, entre ellos, intento de violación, acto sexual delictivo y detención ilegal. La juez le hará comparecer de nuevo el próximo 20 de mayo.

Durante la vista, a la que el máximo responsable del FMI ha acudido serio, con cara de fatiga y la barba sin rasurar tras 30 horas en una comisaría de Harlem, la fiscalía ha señalado que las pruebas hasta ahora reunidas por la policía dan la razón a la versión ofrecida por la denunciante, y que se investiga si Strauss-Kahn se ha visto implicado en una conducta similar en una ocasión anterior. La defensa, que propuso una fianza de un millón de dólares, ha anunciado que recurrirá la decisión de la juez.

"Estamos decepcionados con la decisión del tribunal", ha manifestado al término de la vista uno de los abogados de Strauss-Kahn, Ben Brafman. "Probaremos que el señor Strauss-Kahn es inocente de los cargos", ha continuado el letrado.

Detalles de la supuesta agresión

Según lo expuesto por la investigación (pdf), los hechos ocurrieron sobre las 12.00 del 14 de mayo en el interior del hotel Sofitel, en la calle 44 del Oeste de Manhattan. El acusado, Strauss-Kahn, tras cerrar la puerta de la habitación con la denunciante, una camarera del hotel de 32 años y de origen africano, en su interior -había entrado hasta el cuarto de baño sin percatarse de que él estaba dentro-, trató de obligarla a practicar sexo oral y anal usando la fuerza. El director del FMI, de acuerdo con la versión de los detectives que han elaborado el informe para la juez, sujetó a la fuerza a la denunciante, intentó bajarle las medias, le tocó la vagina y alcanzó con su pene la boca de la mujer hasta en dos ocasiones.

Tras varios minutos de forcejeo, la presunta víctima logró finalmente salir de la habitación y relató lo sucedido a sus compañeros, quienes inmediatamente llamaron a la policía.

Cuando los agentes llegaron a la habitación de Strauss-Kahn, este ya había abandonado el lugar, dejando signos de haber salido precipitadamente. Según la versión policial, se dejó olvidado su teléfono móvil. Cuando los policías averiguaron que se había trasladado al aeropuerto John Kennedy, acudieron en su búsqueda y consiguieron detenerlo a bordo de la cabina de primera clase de un avión de Air France con destino a París 10 minutos antes de su despegue. El director del FMI iba solo y no ofreció resistencia a la solicitud de los agentes vestidos de paisano que lo condujeron, sin necesidad de ponerle las esposas, hasta una comisaría de policía en Midtown Manhattan.

No colaboró con las autoridades

Fuentes citadas por la cadena CNN aseguran que no colaboró con los investigadores por lo que, después de varias horas de interrogatorio, se le presentaron formalmente cargos poco después de las dos de la mañana de ayer. La detención fue realizada por tres agentes de la Autoridad Portuaria, la sección policial que tiene la competencia en puertos y aeropuertos, mientras que la investigación es conducida por una unidad de la policía especializada en delitos sexuales.

La comparecencia del director del FMI ante la juez había quedado aplazada hasta hoy precisamente por la solicitud de la Policía de Nueva York, que quería someter al acusado a más pruebas para detectar posibles restos de ADN. Según indicó The Wall Street Journal, los agentes querían examinarle en busca de arañazos. La tramitación judicial de este caso puede llevar el tiempo suficiente como para impedir que el destacado dirigente socialista francés, máximo aspirante a la presidencia de su país, pueda concurrir el año próximo a las elecciones sin esta causa pendiente.

Prohibido salir de EE UU

El detenido no disfrutará de inmunidad diplomática, beneficio que no sirve contra este tipo de delitos. En todo caso, es casi seguro que no podrá abandonar Estados Unidos hasta que este litigio sea resuelto, lo que, según expertos judiciales, podría llevar varios meses. Un caso similar, el del jugador de baloncesto Kobe Bryant, también acusado de abusos sexuales por la camarera de un hotel de Colorado en 2003, tardó más de un año en ser archivado después de que la víctima se negase a declarar.

Strauss-Kahn, de 62 años de edad y casado con la periodista de televisión Anne Sinclair, tendrá que enfrentarse ahora a una serie de audiencias judiciales que, probablemente, concluirán en un juicio, a menos que, durante el procedimiento, el acusado alcance algún acuerdo extrajudicial con la presunta víctima y con el respaldo de la fiscalía, lo que evitaría el trance de una dura vista pública pero nunca le daría el veredicto de inocencia.

Durante todo ese proceso, es improbable que Strauss-Kahn sea autorizado a viajar a Francia, lo que le impedirá participar en la campaña electoral en ese país y, seguramente, le obligará también a renunciar a su responsabilidad actual al frente de FMI. Un comunicado de esa institución emitido ayer afirmaba que "sigue a pleno funcionamiento", sin comentar las circunstancias por las que atraviesa su jefe. El número dos del organismo, John Lipsky, asume de momento el mando.

La unidad de Víctimas Especiales de la policía de Nueva York y los fiscales de la ciudad trabajan en la consolidación de un caso de grave asalto sexual que podría costarle a Strauss-Kahn una dura condena, incluida la cárcel. Los cargos contra él se encuentran en la escala más alta de las agresiones sexuales, ya que no se refieren a molestias o acoso no consentido, sino a actos que incluyen el uso de la violencia y que causaron lesiones, aunque leves, a la víctima, que tuvo que ser atendida en un hospital. Solo el intento de violación puede ser castigado con penas de entre 15 y 20 años de cárcel en el estado de Nueva York.

Siete cargos en contra del director gerente del FMI

Según el acta de acusación del Tribunal Penal de Manhattan, ante el que ha comparecido esta tarde Strauss-Kahn, el director gerente cometió los delitos que se le atribuyen "hacia las 12:00 horas del 14 de mayo de 2011" en el hotel Sofitel en el que había estado alojado.

En concreto, se le acusa de dos cargos de acto sexual criminal en primer grado (término empleado para los casos de sexo oral), intento de violación en primer grado, abuso sexual en primer grado, encarcelamiento ilegal en segundo grado, abuso sexual en tercer grado y tocamientos forzados. Estos tres últimos delitos cabe la posibilidad de tomar muestras de ADN.

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