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Escándalo en Reino Unido

Murdoch elude la culpa y dice que desconocía la trama

La comisión del Parlamento británico que investiga el caso de las escuchas interroga a Rupert Murdoch, su hijo James y Rebekah Brooks.- Padre e hijo defienden que no son los únicos responsables.- La periodista reconoce el uso de detectives.- La comparecencia de los Murdoch, interrumpida por un intento de agresión de un individuo contra el magnate.- El exjefe de Scotland Yard, en una intervención anterior, asegura que no quiso comprometer al primer ministro británico durante su renuncia

El magnate de origen australiano, dueño de News Corporation, Rupert Murdoch, ha admitido ante el Parlamento británico que hoy ha recibido la mayor lección de "humildad" de su vida. Rupert y James Murdoch han respondido al interrogatorio de la Comisión de Cultura de la Cámara de los Comunes que investiga el escándalo de las escuchas telefónicas que sacude Reino Unido. Padre e hijo han pedido perdón por la trama de espionaje que ha protagonizado uno de sus tabloides, News of the World, y han dicho sentirse "avergonzados" por lo que ha ocurrido, aunque han eludido soportar toda la culpa. Las acciones de News Corporation se han disparado por encima del 5% en Wall Street durante y después del interrogatorio.

La sesión parlamentaria se ha visto interrumpida por la llegada a la sala de un individuo (vídeo) que ha lanzado espuma de afeitar a Rupert Murdoch. Tras la intervención de varios de los asistentes a la comisión -entre ellos, la mujer del magnate, Wendi Deng, que ha propinado una bofetada al agresor-, la policía se ha llevado al sujeto y, unos minutos después, se ha restablecido el interrogatorio.

"Me gustaría decir tan solo una cosa", ha interrumpido Murdoch a su hijo durante una de las primeras intervenciones. "Este es el día de mayor humildad de mi vida". En un tono pausado, alambicado, aunque muchas veces enérgico, el propietario de News Corporation ha negado ser el "único responsable" del fiasco al que ha llevado a la prensa británica. Murdoch ha repartido culpas entre las personas en las que depositó su confianza y en aquellas en las que estas confiaron posteriormente.

El tamaño de News of the World

El magnate de la prensa, a preguntas de los parlamentarios (BBC, en directo), ha querido hacer un inciso para repartir culpas en el escándalo dirigido por el periódico sensacionalista: "News of the World supone menos de un 1% del grupo", ha aclarado. "No es una excusa, sino una explicación... 53.000 personas trabajan para mí". Murdoch decidió lanzar por última vez News of the World el pasado día 10 de julio.

Padre e hijo, en esa misma línea, han despejado balones y han mantenido que desconocían las prácticas llevadas a cabo en sus tabloides. "Si le debieron decir y no se lo dijeron", ha cuestionado uno de los diputados de la comisión, "¿quién es el responsable?". James Murdoch ha respondido que "es una buena pregunta", pero que "era algo que no se sabía". "¿Dimitirá?", ha preguntado finalmente un diputado al dueño del imperio mediático. "No voy a dimitir. Soy el mejor para limpiar esta casa", ha respondido Rupert Murdoch antes de leer ante la comisión un discurso con el que ha terminado la sesión.

Tras el testimonio de los Murdoch, ha comparecido Rebekah Brooks, exdirectiva de News International, la filial británica que preside James Murdoch. Brooks ha sido ya interrogada por Scotland Yard por su implicación en la trama de espionaje durante los años en los que dirigió News of the World. En la sesión parlamentaria de hoy, Brooks ha reconocido que el tabloide usó detectives privados durante el tiempo en el que ella fue su directora.

La sombra de Scotland Yard

Antes les ha precedido el exjefe de la Policía Metropolitana británica, sir Paul Stephenson, y el exnúmero dos, John Yates. Ambos han dimitido por este caso. Stephenson ha negado que, con la presentación de su dimisión el domingo, estuviera intentando perjudicar al primer ministro, David Cameron, por su gestión en la trama de escuchas telefónicas del diario News of the World. "No estaba intentando atacar al primer ministro", ha afirmado durante su comparecencia.

Stephenson dimitió después de que se descubriera que Scotland Yard había contratado como asesor de comunicación a Neil Wallis, exsubdirector del News of the World implicado en el escándalo de las escuchas telefónicas. En el comunicado con el que confirmó su renuncia, Stephenson parecía estar contraponiendo su comportamiento con el del primer ministro, David Cameron, que contrató al exdirector de News of the World Andy Coulson como jefe de prensa.

En su comparecencia parlamentaria, Stephenson ha subrayado que coincide con Cameron en que estas dos situaciones, la de Coulson y la de Wallis, no son comparables. "Desde luego, la contratación del señor Coulson y la contratación del señor Wallis por parte de la Met [Policía Metropolitana] son totalmente distintas", ha dicho. El ex jefe de la policía metropolitana ha defendido que Wallis nunca le asesoró sobre ninguna investigación, sino sobre su relación con los medios de comunicación, y que solo trabajó para él a tiempo parcial.

Según ha afirmado, no tenía evidencias de que la primera investigación sobre las escuchas telefónicas no hubiera sido tenido éxito, por lo que no creyó que fuera necesario reabrirla en 2009. También ha reconocido que supo con uno o dos días de antelación que Rebekah Brooks iba a ser detenida.

La revisión del caso en 2009

Tras Stephenson ha comparecido John Yates, dimisionario exnúmero dos de Scotland Yard, que ha afirmado que no tuvo nada que ver con la contratación de Neil Wallis, el exeditor de News of the World y asesor del cuerpo de policía británica. Yates, que presentó su renuncia 24 horas después de Stephenson, ha explicado que conoció a Wallis en 2000 y, desde entonces, le ha visto tres o cuatro veces al año. También ha admitido que ha hablado recientemente con Andy Coulson y Neil Wallis, pero no del escándalo de escuchas.

A la pregunta de por qué no reabrió el caso de las escuchas en 2009, ha respondido que la revisión de 11.000 documentos en ocho horas fue un "proceso muy sofisticado". Tras los dos policías, ahora es el turno de Rupert Murdoch y su hijo, que en estos momentos están declarando ante la comisión.

El discurso final de Murdoch

Mi hijo y yo hemos venido aquí con gran respeto por todos vosotros, por el Parlamento y por el pueblo británicos al cual representáis. Este es el día más penoso de mi carrera.

Mi compañía cuenta con 52.000 empleados. La he dirigido durante 57 años y he cometido errores. He vivido en muchos países, empleado a miles de periodistas honestos y trabajadores, he sido dueño de casi 200 periódicos y he estado detrás de innumerables noticias sobre personas y familias en todo el mundo.

En ningún momento recuerdo haber sentido tanto asco como cuando escuché lo que la familia Dowler tuvo que soportar -tampoco recuerdo sentido tanta rabia como cuando me contaron que 'News Of the World' podría haber aumentado su aflicción.

Me gustaría que todas las víctimas de los pinchazos telefónicos supieran lo mucho que lamento lo ocurrido. Las disculpas no permiten volver atrás. Pese a todo, quiero hacerles saber lo terriblemente afectado queestoy por las horribles intromisiones en sus vidas.

Ojalá hubiéramos logrado ver y resolver estos problemas antes. Cuando dos hombres fueron enviados a prisión en 2007, pensé que este asunto había sido resuelto. La policía puso fin a sus investigaciones y me dijeron que News International llevó a cabo una revisión interna.

Estoy seguro de que cuando James volvió a News Corporation él pensaba también que el caso estaba cerrado. Estos son aspectos que sin duda desearán analizar hoy.

Este país me ha dado, a mis empresas y a mis trabajadores muchas oportunidades. Estoy muy agradecido a este país. Espero que nuestra contribución a Gran Bretaña sea algún día también reconocida.

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