Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Putin se estrena como buzo y 'encuentra' dos ánforas griegas en el mar negro

La expedición del primer ministro ruso busca 'promocionar el turismo' en el interior de su país y la 'educación patriótica'.

El primer ministro ruso, Vladimir Putin, antes de sumergirse para visitar el sitio submarino arqueológico de Phanagoria, en la península de Taman.
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, antes de sumergirse para visitar el sitio submarino arqueológico de Phanagoria, en la península de Taman. ALEXEY DRUZHININ ( RIA NOVOSTI, AFP)

El jefe del Gobierno ruso, Vladímir Putin, ya tiene su imagen - y su proeza- correspondiente al verano de 2011. Las cámaras de televisión oficiales le han mostrado hoy buceando "a dos metros de profundidad" con traje monopieza de neopreno, bombonas de oxígeno y gafas frente a la península de Tamán, en el lugar donde en el siglo VI antes de Jesucristo griegos procedentes de Asia Menor fundaran la colonia de Fanagoria (Phanagóreia).

Putin, que según dijo practicaba su tercera inmersión con equipo de submarinista, "encontró enseguida" dos antiguas ánforas del siglo V, según los medios de información rusos. Fanagoria se encuentra frente a las costas de Crimea, al otro lado del estrecho que hace de frontera con Ucrania y que une el mar de Azov con el mar Negro, y fue la mayor colonia griega asentada en el actual territorio ruso. La ciudad, una tercera parte de la cual está sumergida, acuñaba moneda, formó parte del Estado de Bósforo y desapareció, saqueada, en el siglo X de nuestra era.

Las excavaciones en la zona, que se llevan a cabo desde el siglo XIX, han enriquecido con bellas joyas, estatuas y otras piezas de arte la colección del museo del Hermitage de San Petersburgo. El buzo Putin se desplazaba sujeto por una cuerda, que ha aparecido brevemente en las imágenes difundidas, e iba acompañado por un mínimo de dos equipos de televisión, uno que le filmaba desde la superficie y otro, que documentaba su paseo por las profundidades marinas y que estaba ya en el emplazamiento de las ánforas cuando el primer ministro las "encontró". En la superficie, Putin ha aparecido portando las ánforas, una en cada mano, rotas en parte, pero limpias.

Compartieron la inmersión, el ministro de situaciones de Emergencia, Serguéi Shaigú, que preside la Sociedad Geográfica de Rusia (SGR), y otras personas no identificadas. El multimillonario Oleg Deripaska, socio de la SGR, no ha querido sumergirse, alegando que no llevaba traje de buzo. "¿Acaso no tiene dinero?", le ha espetado Putin.

Con su visita a la expedición arqueológica "La Atlántida Rusa", que excava en la colonia griega, Putin ha querido contribuir a la promoción del turismo en el interior de su país y también a la "educación patriótica", según dijo. El año pasado, el primer ministro promocionó la industria del automóvil, al viajar por Siberia en un coche de fabricación nacional de color amarillo (con otros dos vehículo de repuesto al alcance en la nutrida caravana que le seguía). Putin también ha promocionado los viajes exóticos al recorrer a caballo y con el torso desnudo los bellos y áridos paisajes de Tuvá (en la frontera con Mongolia). Además, el político ha descendido en bastiscafo a las profundidades del lago Baikal. A la pregunta de los periodistas sobre si le hubiera gustado vivir en Fanagoria, contestó que "quisiera mirar desde fuera. No estamos habituados a la vida en esas condiciones. Es como ir a parar a la jungla", afirmó.