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Rick Perry, tras los pasos de Bush

El gobernador de Texas presenta su candidatura a las primarias republicanas

El gobernador de Texas, Rick Perry, presentó este sábado su candidatura a las primarias republicanas en un acto electoral en Carolina del Sur, con un discurso duro, de tono patriótico y singularmente duro con el presidente Barack Obama. Perry criticó lo que calificó de derrotismo de la Casa Blanca, y prometió devolverle a Estados Unidos la seguridad y el orgullo que, según él, ha perdido en esta legislatura.

Todavía quedan seis meses para las primeras votaciones formales, pero el campo republicano ya va quedando dibujado. En Iowa, la congresista por Minnesota Michelle Bachman consolidó este sábado su candidatura con una ajustada victoria sobre Ron Paul.

Perry citó a Ronald Reagan y Abraham Lincoln, prometió drásticas bajadas de impuestos y advirtió a los enemigos de Norteamérica (sin nombrarles expresamente) que los derrotará. "Yo no acepto el camino en el que está América", dijo Perry. "Porque para que esta nación renazca, necesitará a un presidente renovado. Es la hora de que América vuelva a entrar en funcionamiento... Por eso os anuncio que, con el permiso de mi familia, me presento como candidato a la presidencia".

El pasado mes de julio, Perry, de 61 años, que sucedió a George W. Bush en el gobierno de Texas en 2000, llamó al expresidente. Le comentó que estaba pensando en presentarse a las primarias republicanas, dado el estado de la economía en EE UU. "Adelante. Hazlo. Persigue ese sueño antes de que sea demasiado tarde", le dijo Bush. Fue, según fuentes de la campaña de Perry, el último empujón que llevó al gobernador a anunciar su candidatura, irrumpiendo con fuerza en las primarias republicanas.

Perry y Bush se criaron en la misma zona del Oeste de Texas. Hablan con el mismo acento tejano y se mueven con los mismos modos de vaquero. Ambos son devotos cristianos evangélicos, se oponen al aborto y creen en el poder transformador, incluso en la arena política, de la oración. Sus similitudes acaban ahí. Para Perry, Bush no fue lo suficientemente conservador. En 2008 dijo de él que debería haber sido más neoliberal en lo económico. En su reciente libro Fed up! (en inglés, ¡Harto!) critica duramente la idea del conservadurismo con compasión de Bush y le acusa de haber "engordado al Estado y aumentado su gasto".

La tensión quedó patente en 2010, cuando el círculo más íntimo de Bush (el ex vicepresidente Dick Cheney; el ex jefe de gabinete de la Casa Blanca James Baker; el estratega Karl Rove) apoyó en bloque a la senadora Kay Bailey Hutchinson en las primarias republicanas a gobernador de Tejas, contra Perry. Éste, entonces, supo distanciarse de la dinastía Bush. Recalcó que su padre no había sido presidente y empresario del crudo, sino ranchero. Él no estudió en Yale y Harvard, sino en una universidad de Tejas. Nadie le eligió para ser vicegobernador con Bush, sino que se tuvo que presentar a unas primarias para ello.

A parte de distanciarse de Bush, Perry endureció aún más su conservadurismo. Rechazó fondos de estímulo económico del gobierno federal. Bromeó con la idea de que Tejas debería independizarse de la unión federal, a la que asociaba con una deriva socialdemócrata. Y el toque de gracia lo dio cuando dijo, sin reparos: "Barack Obama es un socialista y mi contrincante ha votado a favor de sus medidas". En esa radicalización, consiguió el apoyo explícito de Sarah Palin, y logró ganar aplastantemente las primarias y la reelección.